Colegio Virgen de Atocha
El caché se encuentra situado en la parque hay enfrente del colegio Virgen de Atocha. El Colegio Virgen de Atocha abre sus puertas en el curso 1962/63. Es construido por el Patrimonio Nacional y dirigido desde esos primeros momentos por los Dominicos.
El Colegio como su mismo nombre indica, nace ligado a la Basílica y Convento de Ntra. Sra. de Atocha. El hacer historia del Colegio Virgen de Atocha es hacerla de los Dominicos y de la Virgen que le da el nombre.

Real Basílica y Convento de Nuestra Señora de Atocha
Es una de las seis basílicas que existen en Madrid, junto con la Basílica de Jesús de Medinaceli, la de San Francisco el Grande, la Basílica Pontificia de San Miguel, la Basílica Hispanoamericana de Nuestra Señora de la Merced, y la Basílica de la Milagrosa.
Está situada sobre el antiguo convento de la Orden de Predicadores de Nuestra Señora de Atocha, que albergaba a su vez la primitiva ermita-santuario que daba culto a la Virgen de Atocha. En la actualidad, además de basílica, es parroquia con el título de Nuestra Señora de Atocha desde 1965 y convento de los dominicos, que gestionan también un colegio anejo que construyó Patrimonio Nacional en 1963.
La Virgen de Atocha es considerada tradicionalmente la patrona de la realeza española, por lo que durante su historia ha estado muy unida a los acontecimientos de la monarquía.

Panteón de los hombres ilustres
La idea del panteón nacional es característica de los regímenes constitucionales europeos a partir de la Revolución Francesa y se desarrolla a partir del ejemplo inglés de Westminster. En España, pese a diferentes iniciativas a lo largo del siglo XIX, su realización definitiva está constituida por el Panteón de Hombres Ilustres que la Reina Regente dispuso se crease en el claustro de la nueva Basílica de Atocha. Continuaba así la tradición que en este sentido había adquirido el templo preexistente como lugar de enterramiento de capitanes generales como Prim, Palafox y Castaños, pero de ellos solo ha permanecido aquí el Marqués del Duero.
Este panteón nacional de la Restauración surge bajo el lema pro patria mortuis honor et pax y, consecuentemente alberga los mausoleos de políticos como Cánovas, Canalejas o Dato, así como el de Sagasta.
Estos monumentos funerarios constituyen importantes conjuntos escultóricos de finales del siglo XIX y principios del XX, entre las que destacan los realizados por Mariano Benlliure y Agustín Querol.
