Skip to content

El vigilante del cementerio Traditional Cache

This cache has been archived.

PurpleTentacle: Hola,

Observo que no has realizado ninguna tarea de mantenimiento sobre tu caché ni demostrado ninguna intención por solucionar el problema para reactivarlo desde que te han avisado otros jugadores con sus logs de DNFs y/o notas de mantenimiento, o lleva demasiado tiempo desactivado sin ponerle remedio. Al no demostrar interés en mantener y reactivar este caché, no puede seguir estando publicado en geocaching.com, ya que esto impediría que no se puedan aprobar futuros cachés de otros miembros que se coloquen en las cercanías de éste. Como sabes, según las normas de geocaching.com, no se pueden esconder cachés a menos de 161 metros de otros cachés publicados en la web. Por esta razón, procedo al archivo definitivo del caché. Recuerda que no podremos sacarlo del archivo en ningún caso.

De todas formas, quiero agradecerte de nuevo tu contribución al geocaching.

Gracias por tu comprensión.

Un saludo,

PurpleTentacle
Volunteer Cache Reviewer [ESP]
Geocaching.com

More
Hidden : 7/21/2015
Difficulty:
1.5 out of 5
Terrain:
1.5 out of 5

Size: Size:   regular (regular)

Join now to view geocache location details. It's free!

Watch

How Geocaching Works

Please note Use of geocaching.com services is subject to the terms and conditions in our disclaimer.

Geocache Description:

Este cache se encuentra cerca de un pequeño cementerio en el norte de la ciudad, lo que fue el cementerio del pueblo de Fuencarral. Fácilmente accesible desde el Anillo Ciclista, cerca del área de descanso. Este caché se convierte en vigilante del cementerio, y dice la reciente leyenda que por las noches se da una vuelta alrededor del mismo, ¡para no aburrirse siempre quieto en el mismo lugar!

Pequeño cementerio de pueblo, que fue frente de guerra, ha sido ampliado recientemente. En él se halla una lápida conmemorativa de los caidos en las Brigadas Internacionales, junto con la del aviador italiano Primo Gibelli, derribado en el frente y muerto en dramáticas circunstancias por los adversarios, tras haber salvado la vida con su paracaidas, en Novimbre de 1.936. Sin querer hacer política, aqui va, para quien esté interesado, un relato de la crónica de suceso. El aviador que fue lanzado con un paracaídas El 14 de noviembre de 1936 durante los combates aéreos que tuvieron lugar al sur de Madrid un piloto del ejercito leal tuvo que abandonar su trimotor Polikarpov I15 popularmente conocidos como “Chatos”, saltando con el paracaídas. Dos pilotos que le acompañaban ese día en los combates, al llegar a tierra, contaron que vieron como el avión caía envuelto en llamas mientras el piloto desplegó su paracaídas conservando con ello la vida. El viento le jugó una mala pasada y acabó en la localidad de Pinto, zona controlada por los rebeldes. Las tropas del ejercito rebelde mutilaron salvajemente su cuerpo con una saña tan salvaje que muestra la crueldad con la que se actuaba en las filas de los sublevados. Tras esta mutilación metieron los restos del cuerpo en un cajón y fue lanzado con un paracaídas en las inmediaciones del aeródromo de Barajas. Acompañando el cajón iba una nota dirigida al Jefe de la Aviación Republicana, Hidalgo de Cisneros. Primo Gibelli era el nombre del piloto que sufrió tan inmensa tortura. Nacido en Italia (Milán) el 27 de diciembre de 1893. Fue piloto del ejército soviético hasta 1932, condecorado con la Orden de la Bandera Roja por sus méritos en combate. Llegó a España junto con los primeros pilotos soviéticos en el mes de agosto de 1936. En el pasaporte con el que entró en España para combatir en la aviación republicana “La Gloriosa”, figuraba con el nombre de José Antonio Galarza, aunque era conocido por sus compañeros como “Cordero”. Así se hacían eco de la noticia en su edición del 17 de noviembre de 1.936 el periódico La Voz. El texto dice así: «Durante el combate que se libró el sábado último sobre Madrid, uno de los aviadores republicanos tuvo que lanzarse al espacio en su paracaídas, y fue a caer dentro de las filas fascistas. A pesar de la orden dada por nuestra Junta de Defensa en el sentido de que se respeten las vidas de los aviadores enemigos que caigan en nuestro poder, los fascistas responden a esta noble actitud nuestra con actos que hasta ahora no se han realizado en ninguna guerra. Anteayer, desde uno de los Capronis que voló sobre Marid, fue lanzada una caja con una etiqueta de Valladolid, suspendida de un paracaídas. Los milicianos que la vieron caer se apresuraron a recogerla, y, una vez abierta, se comprobó que contenía el cuerpo descuartizado de un hombre. En el depósito de cadáveres se efectuó la identificación, Eran los restos de nuestro aviador, horriblemente mutilado. Se llamaba este heroico servidor de la causa republicana José Antonio Galarza. Cuando se conoció en Madrid este hecho de los facciosos se produjo enorme indignación en el vecindario, y la protesta justísima de la gente honrada era compartida hasta por los más “tibios” madrileños, que están soportando estos días los inhumanos bombardeos de barrios populares, donde son inmolados niños y mujeres. ¡ Se han sacado fotografías del cuerpo despedazado del valiente aviador para que sirva de testimonio de la crueldad fascista en el Extranjero. El hecho parece inaceptable, y su condenación brota con el sólo hecho de exponerlos» En la zona republicana había varios prisioneros pilotos, italianos y alemanes. Entre ellos, nunca la república dispensó un trato igual a prisionero alguno ni nacional ni extranjero. En la fotografía de abajo se aprecia un paracaídas y diversos enseres de vuelo caídos sobre Madrid de un piloto alemán. El día 15 de noviembre el diario El Sol, se hizo eco de la orden que había enviado el General en Jefe de la Junta de Defensa de Madrid, José Miaja. Orden enviada antes de llegar el cajón con los restos del piloto leal. Así figuraba la orden en la portada. El cuerpo mutilado del piloto fue enseñado a la prensa para que el mundo fuera consciente del macabro hecho, fue ampliamente fotografiado y todos los periódicos leales hicieron una nota con lo ocurrido. Tras este giro inesperado para los rebeldes, tomaron la decisión de desmentir los hechos y culpar de todo a las tropas leales. El propio general Queipo de Llano dedicó dos intervenciones radiofónicas para desmentir lo ocurrido, pero las fotos del cuerpo mutilado eran prueba más que suficiente para dejar al descubierto las mentiras del general. Los restos del piloto. Seguramente los restos de este piloto acabaran en el Cementerio Civil del Este, aunque cabe la posibilidad que fueran llevados al Cementerio de Fuencarral, lugar donde acabaron gran número de pilotos y más miembros de las Brigadas Internacionales. En la actualidad se levanta un monumento a los voluntarios que llegaron a defender la República desde la Unión Soviética.

Additional Hints (Decrypt)

frthaqb áeoby n yn qrerpun qry tensvgv qr yn sbgb

Decryption Key

A|B|C|D|E|F|G|H|I|J|K|L|M
-------------------------
N|O|P|Q|R|S|T|U|V|W|X|Y|Z

(letter above equals below, and vice versa)