Ximenea pertaneixent a l'antiga paperera INPACSA de Balaguer. D'ella sortia la tipica burla: BALAGUER FA PUDOR DE PAPER!.
La industria, creada en 1965 bajo los auspicios de la familia del que fuera alcalde franquista de Barcelona, José María de Porcioles, generó mucha riqueza en la ciudad durante el tiempo que estuvo en funcionamiento. Su cierre, nueve años después del desembarco en su capital de KIO, supuso la destrucción de 300 puestos de trabajo directos y unos 450 indirectos. Sin embargo, los vecinos tuvieron que pagar como tributo un alto nivel de humos contaminantes y de malos olores permanentes. Asimismo, al no disponer de depuradora, las aguas del río Segre resultaban periódicamente contaminadas por vertidos incontrolados de la industria.
Inpacsa, que hasta su cierre en 1.993 fue una de las empresas más emblemáticas de Lleida, se caracterizó siempre por ser una industria altamente contaminante, tanto del aire como de las aguas. Por ese motivo, sus directivos fueron expedientados y sancionados en muchas ocasiones por la Administración.