El origen del edificio se remontan a los siglos XIV y XV, época del ábside poligonal del presbiterio y de la estructura de su única nave. Pertenece al estilo gótico marinero, así llamado por ser común en las iglesias de las comunidades pesqueras de los viejos puertos. Las obras del periodo renacentista, en especial en A Capela de Alba (1570), refuerzan su valor monumental. Por último, las intervenciones de los siglos XVII y XVIII enriquecen el templo medieval con capillas y retablos del barroco y del neoclasicismo. Sucede así en las capillas de O Sacro, O Carmo, A Concepcioón o de Prima, en la de A Soidade y en la de O Nazareno.
En las fachadas vemos esculturas que representan a Santiago Peregrino, Santa María A Nai y Santa Catarina de Alejandría en la parte frontal. En el lateral encontramos a los santos Pedro y Pablo. Sobre las cubiertas, una pareja de músicos barrocos
