LECRÁC. La antigua cárcel de Palencia
La antigua cárcel de Palencia es un lugar con mucha historia. Además, aún se conserva el edificio rehabilitado y restaurado, por lo que esa historia se va a ampliar seguro.
Es un edificio de finales del siglo XIX, construido mediante muros de carga de fábrica colocados al estilo neomudéjar y compuesto principalmente por cuatro pabellones de dos plantas y otros de una altura.

La Cárcel Celular Provincial de Palencia y las del resto del Estado español formaban parte del sistema carcelario como lugares de detención preventiva o como centros de cumplimiento de condena de los delitos comunes.
Pero... llegó la Guerra Civil y todo cambió ya que se utilizó de forma masiva como centros de represión y reclusión de los enemigos políticos. De hecho, en Palencia estuvo un preso importante... En la celda 23, siendo su primer destino, permaneció internado durante dos meses del otoño de 1940 el preso Miguel Hernández, y aquí cumplió sus treinta años de edad antes de su traslado a la prisión de Ocaña, segundo destino de la condena de treinta años de prisión a los que fue condenado por un consejo de guerra tras conmutarle la pena de muerte. El insigne escritor de Orihuela llegó a la ciudad en un tren de mercancías, tras un penoso viaje que duró 16 horas y dejaba la ciudad de las mantas y el frío tan intenso que, presumiblemente, pudo llegar a afectarle gravemente, en la madrugada del día 24 de noviembre, Miguel Hernández fue entregado, a las dos de la madrugada, a una pareja de guardias civiles.
Tras la Guerra, las aguas volvieron a su cauce... al menos en lo que afluencia de “usuarios” se refiere y este edificio se utilizó hasta 1997, año en que los primeros 80 reclusos fueron transferidos en noviembre a la nueva cárcel de Dueñas.
Durante 10 años el edificio estuvo abandonado, hasta que por fín en 2007 se inicia un proyecto para hacer del edificio un centro cívico. Las obras acaban en 2011 y ahora el edificio se ha convertido en el “Centro cultural lecrác”. En su interior alberga dos salas de exposiciones, un auditorio, una sala infantil, una sala de estudio, una sala de juventud y una sala de mayores, además de algunas oficinas del ayuntamiento y del Centro de Estudios Históricos de la Policía Nacional.

El Caché.
El contenedor físico es una boquilla de tetrabrick. Atención: tendréis que llevar máquina de escribir para poder firmar en su logbook.
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