El dolmen de Lácara es un monumento megalítico en muy buen estado de conservación. Se calcula que se construyó a finales del Neolítico o a lo largo de Calcolítico, es decir, unos 3000 o 4000 años antes de Cristo.
Los dólmenes eran construcciones sagradas, utilizadas para enterrar a los miembros de la comunidad. La construcción de un monumento de este tipo suponía un esfuerzo enorme y necesitaba de la colaboración de muchas personas.
Alrededor del dolmen se han encontrado puntas de flechas, puntas de lanza de cobre, cuchillos de sílex y otros elementos.

Está situado en plena dehesa, entre encinas, a pocos kilómetros de Mérida, en la carretera que une Aljucén con La Nava de Santiago.
Desde que era niña he venido muchas veces a visitar el Dolmen, casi como una visita tradicional para dar la bienvenida a la primavera y al otoño. Para mi, el entorno en el que está ubicado el dolmen tiene algo especial; no me extraña que los prehistóricos lo escogieran para levantar el dolmen.
El contenedor está a medio camino hacia el dolmen. Recomendamos hacer la visita entera; merece la pena. Por favor, dejadlo como lo habéis encontrado: hemos puesto unas piedras debajo y encima para que sufra lo menos posible por la lluvia.
Espero que os guste tanto como a mi.