En la plaza de San Cosme, destaca la pequeña capilla de San Cosme y San Damián, de portada plateresca, y más aún lo que contiene, la obra del escultor contemporáneo Arturo Baltar, ubicada aquí desde 1980, fecha en que se restauró la capilla.
Se trata de un belén que es, más bien, una exposición etnográfica de las tradiciones, usos de la gente, trabajos tradicionales, mostrando el modo de vida en la Galicia de otro tiempo. Si miramos con detenimiento las escenas que representa, ya que las figuras interactúan entre ellas, encontraremos cantares de ciego (personaje que iba de pueblo en pueblo contando historias), un alfarero, situaciones festivas en las plazas de los pueblos, personajes singulares o ejemplos de arquitectura tradicional gallega.
Artuto Baltar es ourensano, nació en 1924. Su carácter autodidacta le ha llevado a trabajar de un modo personal, únicamente con barro y con sus propias manos. Sus obras se encuentran expuestas en los principales museos gallegos.
El belén fue un encargo que hizo en 1967 la Asociación de Belenistas de Ourense. En el primero de los belenes de Arturo Baltar, que se expuso en los soportales del ayuntamiento, estaban las figuras tradicionalmente más habituales: el misterio compuesto de el Niño, la Virgen, San José, un ángel, el buey y la mula, y los reyes magos. En los años posteriores, se fueron incorporando el resto de personajes hasta llegar al tamaño actual.
En la ciudad hay 8 placas, una de ellas en esta plaza, sobre la novela de “A Esmorga”, de Blanco Amor, que han sido realizadas por Manuel Figueiras. Curiosamente en el Belén aparece una escena en una taberna. Dentro de ella, tres personajes, “os esmorgantes” están jugando a las cartas. Es un pequeño homenaje que hace el escultor a los protagonistas de la novela.
El caché
Debido a su tamaño micro, será necesario que portes material de escritura para su firma.
Extremar la precaución ante los muggles que pudiera haber en la zona.