Sanxenxo es una de las capitales del turismo gallego. Su población se multiplica en verano con necesidad de alojamientos, por ello año tras año, vemos nuevas construcciones que hace que todo sea moderno, a excepción, de algunos rincones que nos llevan a recordar ese pueblo pesquero de casitas bajas. Hoy en día, Sanxenxo aún conserva pequeños pazos, los cuales van peligrando ante las constructoras golosas de solares edificables.
Subiendo las escaleras de Fuensanta Rodríguez, desde el mismo paseo marítimo, podemos llegar a una "corredoira", cómplice de tiempos pasados, que va quedando entre altos edificios. Según nos cuentan vecinos, no hace muchos años, llevaba hasta las pequeñas huertas de los lugareños. Esta "corredoira" desemboca o empieza en la plaza de Fonte de Ramos, otro lugar donde el ayuntamiento organiza celebraciones festivas.