
La ermita se sitúa en las afueras del pueblo, al final de la calle que lleva su nombre y junto al antiguo cementerio, que quedaba en su parte trasera. Está rodeada por un pequeño espacio vallado y plantado de cipreses y otros árboles, y que contiene también las capillas del Vía Crucis -edículos blancos con tejas vidriadas azules y blancas-, con las que forma conjunto.
Construida a finales del siglo XIX, Es un pequeño edificio bien cuidado, de planta estrecha, altos muros blanqueados en los laterales y cubierta a doble vertiente. En la cabecera sobresale al exterior el pequeño cuerpo de la sacristía, de menor altura y tejado independiente. La fachada es de ladrillos rojos, con pilastras en las esquinas y remates de jarrón. Sobre el vértice del frontón triangular se alza la airosa espadaña, también de ladrillos, con campana (que data de 1901 y fue bautizada Sant Roc), cruz y veleta. La puerta es de arco de medio punto, y entre ella y un gran óculo enrejado existe un llamativo retablo cerámico representando al santo titular en una hornacina rectangular. El interior tiene piso ajedrezado y cubierta de bóveda de cañón con lunetos entre los arcos.
La imagen de San Roque, obra de gran calidad del escultor Carmelo Vicent, nacido en la propia Carpesa, se venera en el nicho del altar neoclásico que preside la ermita. Sant Roc es uno de los patronos de la pedanía, que celebra sus fiestas la última semana de agosto.
Fuente: http://www.ermitascomunidadvalenciana.com/
Sobre el caché:
Mimetizado en el entorno, requiere especial cuidado al manejarlo, pues es de construcción artesanal , y dejarlo bien puesto, para que tenga el efecto deseado a los siguientes buscadores.
Contiene pequeños regalos y 1º FTF y 2º STF
La zona es tranquila, pero como tal, te puedes encontrar chavales de reunión, ser cuidadosos, pues os obserbarán.