Este es el primero de todos, pero habrá más. Kenai ha elegido un viejo caserón en medio de la carretera N-II. Un edificio cerrado y abandonado, que sirve como morada a una bandada de cuervos negros.
Es un cache tipo tubo. El acceso al lugar es fácil, aunque quizás, en periodo de primavera-verano, el buscador tendrá que abrirse paso entre la maleza. Se puede llegar en coche y aparcar en la parte trasera de la casa