La plaza de Indautxu fue uno de los primeros lugares de expansión dentro del ensanche bilbaíno. Se encuentra en el emplazamiento del caserío del mismo nombre.
Antiguamente la plaza se encontraba dividida en dos debido a que la calle Gregorio de la Revilla le cruzaba por medio. En la modernización de Bilbao, en los años 2000, se decidió cortar el paso de la calle y unir la plaza creando el gran espacio, no verde, que vemos hoy en día