Al final alcanzas la cima del cerro, de un lado, Guanajuato, del otro, Querétaro. Esta era la frontera tradicional, esa barda de piedra. Los mapas modernos marcan el límite estatal un poco más abajo ahora.
Ese tanque surtía de agua a todo este viejo negocio, ahora está seco y abandonado, pero el camino sigue en funcionamiento, las tierras del lado guanajuatense son cultivables, y alguna que otra vez puedes toparte con muggles trabajando. tambien si deseas seguir el camino, llegarás a otras comunidades queretanas. La frontera estatal empieza a girar a la izquierda y es más complicado seguirla a partir de este punto.
SI llegas primero que todos puedes llevarte los 8 Gb del marcianito, despues sólo quedan los llaveros y la pequeña bitácora.
Disfruta la vista del valle de Querétaro, y el saber que estás parado justo en la frontera.