Se trata de una de las zonas más emblemáticas de Navarredonda, que, a buen seguro, nos colmará de satisfacciones tanto en verano como en inverno gracias a su peculiaridad.
Desde que dejamos el coche, un poco por encima del campamento de Valdeascas. cogeremos el camino que continúa por la garganta y hasta los primeros canchales, en cuya base hay tres pozas. Por estos canchales que nos invitan a inmortalizarlos con varias fotos, discurre un agua, limpia cristalina, insinuante, irregular, y en invierno espectacular por la compañía de hielo y nieve. Si seguimos ascendiendo un poco más encontraremos otra cascada que nos invitara a disfrutar del entorno como hay pocos lugares que lo hagan, el murmullo del agua, detrás el silencio y una bella estampa.
En verano son muchas las personas que suben hasta aquí para disfrutar de tranquilidad, del sol y del baño, por eso hemos alejado un poco el caché, para que podáis buscar con más tranquilidad. Disfrutad de la zona.