Desde el límite norte del parque, esta estupenda panorámica contempla gran parte de un espacio con fuertes contrastes y extraordinaria belleza.
La tonalidad clara de los montes delata su naturaleza caliza, que suele presentar un relieve abrupto y numerosos abrigos. Esto, unido a que Sierra de las Nieves era paso natural y obligado entre Ronda y Málaga, explica que se convirtiera en refugio de bandidos. Hasta 1934, fue territorio de acción del último bandolero andaluz, Juan José Mingolla, conocido como Pasos Largos.
Más blancas aún son las relucientes casas de El Burgo, pueblo serrano de origen musulmán, salpicado de restos de murallas y torreones. El río Turón, con una exuberante vegetación ribereña, se encajona como una profunda y serpenteante cicatriz, en este paisaje.
El macizo de Sierra de las Nieves es cabecera de cuatro importantes cuencas que drenan al Mediterráneo y alimentan los embalses cercanos. En sus laderas se refugian valiosas masas de pinsapar, como el de Cubero y el pinsapar de Ronda, pinares como el de Junquera y encinares y alcornocales.