
La Vía Verde del Barrio de Peral ha supuesto la creación de un gran espacio verde y de ocio en un sector de 1,8 kilómetros (unos 34.000 metros cuadrados) con un tratamiento integral a todo el ancho de la antigua vía, recuperados para la ciudad tras la supresión del paso a nivel y el desvío de la línea ferroviaria. Todo ello constituye una oportunidad de integrar el barrio en la ciudad.

El desvío de la línea ferroviaria y la eliminación de los raíles que separaban el barrio de Peral del resto del Casco Urbano supusieron una oportunidad de integrar el barrio en la ciudad a la que el Ayuntamiento ha tratado de dar forma en los últimos años. Un acuerdo con ADIF (la agencia estatal encargada de la gestión de las infraestructuras ferroviarias) ha permitido programar en esa zona una de las actuaciones urbanas más ambiciosas que hará posible que esa unión entre el barrio y la ciudad se realice a través de una gran franja verde que incluye carril bici y diferentes áreas lúdico-deportivas.
Las obras, que contaron con un presupuesto de 1.578.000 euros, se realizaron en un tramo que va desde la rotonda de Los Barreros hasta Ronda Norte (también llamada Avenida Víctor Beltri).
Los principios del diseño de la Vía Verde se basaron en la integración visual y espacial, abogando por la accesibilidad y sostenibilidad ambiental, utilizando materiales nobles, como son piedras naturales y terrazo. La prioridad ha ido para las zonas de esparcimiento y disfrute peatonal, integrando a los ciclistas y peatones con la trama urbana, todo ello compatibilizando con áreas de juego infantil y circuitos biosaludables.

El proyecto fue posible gracias al acuerdo entre Ayuntamiento y ADIF. por el cual los terrenos pasaron a ser municipales, a cambio de una compensación futura, por la cual se le asignaría a la sociedad propietaria de las vías del tren un 0,4 por ciento de edificabilidad, unos 13.000 metros cuadrados, probablemente en el Plan Parcial CC1.2.
EL CACHÉ:
Está situado junto a las escaleras. Se trata de un pequeño contenedor mimetizado, con el logbook. Es necesario llevar bolígrafo.
Es necesaria la máxima discreción, por el constante tránsito de gente y por las personas que viven en las casas colindantes, que pueden estar pendientes de lo que se hace (especialmente cuando hace buen tiempo).