CIMA DEL GANEKOGORTA
Entre Bilbao y el Ganekogorta se alza Pagasarri muy frecuentado por los montañeros bilbainos (y con otro caché escondido bien cerca de su refugio). La cima principal está constituida por un cresterío cuya cara N presenta vegetación rasa y tiene una fuerte pendiente que desciende hacia el núcleo urbano de Alonsotegi, mientras que la cara S es un barranco rocoso que termina en los valles de Okondo y Zollo. Es el monte que vio nacer el montañismo vasco a finales del siglo XIX y a la primera asociación de montañeros en 1870 (se llamaban Ganekogortos).
Su cresta tiene tres cimas diferenciadas, la de Biberdi (871 metros), la cima del centro que corresponde a Ganekogorta y la cima de Galarraga (901 metros). Su cumbre pertenece exclusivamente al Territorio Histórico de Bizkaia, pero a 69 metros de la cima se encuentra el límite entre los territorios históricos vascos de Bizkaia y Araba. El vértice geodésico se instaló en 1967, junto a él hay una mesa de orientación colocada en 2005.
MONTES BOCINEROS
En su día fue uno de los cinco montes bocineros de Vizcaya, las cinco cumbres desde las que antiguamente hacían sonar bocinas de cuernos y encendían hogeras para anunciar a las gentes la celebración de las Juntas Generales del Señorío de Bizkaia. Estas cimas son: SOLLUBE (684m), KOLITZA (879m), GANEKOGORTA (998m), OIZ (1026m) y GORBEA (1482m). Son cimas prominentes que podían verse por todo el territorio histórico y cada una de ellas pertenecía a una merindad distinta del Señorío de Bizkaia.
El primer monte en dar el aviso empleando el cuerno era el Gorbea y, a continuación, los otros montes respondían desde sus respectivas cimas. Cuando los pueblos vecinos advertían la llamada a la participación ciudadana, sabían que en el siguiente cambio de luna tendrían lugar las Juntas Generales.

El origen de la tradición
Para conocer el origen de esta tradición, es necesario remontarse siglos atrás, hasta la Edad Media, donde las Juntas Generales tenían lugar en la casa de Juntas de Gernika. Éstas consistían en una asamblea que ejercía el poder normativo del territorio histórico vasco de Bizkaia y tenían labores fundamentalmente legislativas, donde las leyes se basaban en las costumbres.
Condicionados por el modo de vida de la época (donde las poblaciones estaban dispersas) surgieron los montes bocineros, un método de aviso efectivo para que los habitantes advirtieran el inicio de las Juntas Generales.
Esta tradición fue desapareciendo y, en su lugar, las Juntas Generales se empezaron a convocar a través de las campanas de las ermitas. Más tarde, con la elección de procuradores en representación de los vecinos y la extensión de las convocatorias con textos escritos, esta forma de comunicación se fue perdiendo paulatinamente hasta que en el siglo XVII el sistema de los montes bocineros se sustituyó y se perdió definitivamente.
En el año 2004, con motivo del 25 aniversario del restablecimiento de las Juntas Generales de Bizkaia, se recuperó la tradición de dar el aviso desde los cinco montes bocineros. De manera rotatoria, la tradición se recupera cada año desde una cima distinta, celebrando el llamado "Día de los Montes Bocineros", acontecimiento que reúne a amantes del montañismo y, en general, de las costumbres vascas.
RUTAS
Pocos montes permiten subir más de 1000 metros de desnivel saliendo desde el mismo centro de la capital. Para ascender al Ganekogorta la ruta principal es la ascensión previa al Pagasarri (desde el centro de Bilbao o acercando el coche al parking que hay antes de que la carretera de asfalto deje paso a la pista forestal, en las communmente conocidas como "las barreras". Una vez coronado el Pagasarri se toma la pista forestal rumbo S hasta llegar al collado de Muñagane, donde camino se bifurca: un sendero inicia la ascensión al Ganekogorta y el otro bordea la cresta por la cara S, pudiendo enlazar este último con Zollo y la ladera alavesa.
También se puede subir desde la parte alavesa (desde desde Zollo o Llodio, por la ermita de Santa Lucia.). Tiene cierta dureza por el brusco desnivel, para ello es necesario ascender hasta el collado de Kruziaga, frontera interprovincial (cerca de la fuente de Altxisketa), tomar el camino del W y realizar la ascensión. Una ruta muy interesante es empezar en Bilbao, acabar en Llodio, y volver al punto de origen en tren ( o viceversa).