
-- PRIMER INTENTO --
El ayuntamiento de Brunete, ante el problema de los excrementos de perro, a principios de 2012 contactó con una empresa para encargar una campaña de concienciación. El presupuesto era inexistente, pero la oportunidad creativa que suponía era interesante y realizaron una original campaña. "Las cacas teledirigidas". Pero los resultados no fueron los esperados, durando el efecto un par de semnanas. Así que un año después deciden volver a llamar a la agencia. También sin presupuesto, pero esta vez con gente del pueblo dispuesta a colaborar voluntariamente en la campaña.
-- SEGUNDA CAMPAÑA --
Dada la escasa efectividad que han tenido las campañas de concienciación dirigidas a todos los ciudadanos, se decide cambiar de estrategia y dirigirnos exclusivamente a los dueños de los perros que no recogen las cacas.
Solución: El marketing directo de toda la vida.
Lo único que necesitábamos eran cajas de cartón, bolsas de plástico como las de conservar alimentos y 20 voluntarios.
Con solo preguntar el nombre de la mascota y su raza era suficiente para saber su domicilio.
Lo único que tuvimos que hacer fue mirar en el censo de mascotas del ayuntamiento.
-- RESULTADOS --
En total 147 envíos. Y como todo marketing directo, el regalo siempre va acompañado de un mensaje. En este caso el aviso de que la próxima vez podría suponer una multa de 30 a 300 euros.
Se consiguieron un 70% menos de excrementos según el ayuntamiento. Aunque lo que no sabemos es si fue por las multas o por las cacas.
