No sólo la margen izquierda de la ría de Bilbao sufrió la fiebre de la minería del hierro de finales del siglo XIX y principios del XX, la zona de Castro-Urdiales también aprovechó la coyuntura para la extracción del preciado mineral. Con LEGADO MINERO descubriremos una parte importante de la historia de Castro-Urdiales al redescubrir cerca de 200 vestigios mineros recorriendo las 5 vías mineras (Traslaviña, Alén, Dícido, Setares y Piquillo) por las que se trasportaba el mineral desde las profundidades de la tierra a los cargaderos situados en los acantilados. Luego, desde allí, buques mercantes repartían el mineral por innumerables puertos de Europa, Cardiff, Newcastle, Liverpool, Dunkerke, Rotterdam...

En nuestro recorrido por los cachés de LEGADO MINERO nos acompañarán cuatro personajes de la "época de hierro" que nos irán dando pistas y nos ayudarán a resolver los caches. Gracias a ellos descubriremos historias de inhumano trabajo, de accidentes mortales, de la búsqueda del progreso a toda costa, historias de innovación constante, espionaje, voladuras, submarinos... ¿Estás preparado?

Centro Cultural La Residencia
El edificio La Residencia de Pedro Velarde o también llamado el chalet Dolores de los Heros, es un proyecto encargado por dicha mujer al arquitecto castreño Eladio Laredo en el año 1899. El objetivo es que este edificio fuera un Asilo de Huérfanas. Posteriormente fue la casa de un indiano, después se convirtió en una Residencia de Educación y Descanso y en la actualidad es un Centro de Cultura y Congresos.
El inmueble consta de sótano, dos plantas y ático. En la fachada principal sobresale el cuerpo central sobre los laterales. Para su construcción se empleó ladrillo, yeso, cerámica y madera labrada.
La rehabilitación de este edificio se acometió en 1997. El arquitecto encargado del proyecto, José Antonio Quijada, se enfrentó al reto de conservar la personalidad original del edificio, manteniendo las gárgolas, cerámicas y esmaltes, las balaustradas, y adecuar el interior a las necesidades de los nuevos tiempos.
Con todo, el interior respetó algunos elementos, como el lucernario central, en lo que hoy es una sala de conferencias, o el artesonado de la primera planta.