En este punto una antigua balsa de riego se ha convertido, tras entrar en desuso, en un curioso ecosistema, un microhumedal, que podemos disfrutar tras localizar este caché. Hay que tener cuidado con el acceso a la zona del caché.
En el sitio podéis encontrar gente haciendo "birding", y en los alrededores, los agricultores de la zona realizando en cada época del año las tareas que requiere la labranza.
El caché es de un cierto tamaño,y permite acoger rastreables y pequeños regalos. Intentad dejarlo como está, para que dure mucho tiempo.