Buscad los Tafonis en el Gran Castillo y Disfrutad del punto final, si podéis merendar allí, escuchad el sonido cantarin del agua que pasa oculta por el subsuelo. Mucho cuidado con los agujeros provocados por el riachuelo, son trampas mortales.
y como no, intentar entender este pedacito de la naturaleza, ese árbol silvestre, donde también la vella se decía que habitaba.