La localidad de Niebla se encuentra ubicada en el sureste de la provincia de Huelva, en una zona de transición entre el Andévalo y la Costa, en la llamada Tierra Llana onubense. Se alza en la orilla noroeste del río Tinto y su casco urbano fue declarado Conjunto Monumental Histórico-Artístico, allá por 1982, por los muchos monumentos que posee, entre los que destacan las murallas, el puente romano y el castillo de los Guzmanes. Con una rica gastronomía y un buen repertorio de fiestas y tradiciones populares, las actividades sobre las que se asienta su economía son la industria, la artesanía y el sector servicios. Cuenta en la actualidad con unas buenas comunicaciones por ferrocarril y carretera, situándose muy cerca de la autovía Huelva-Sevilla. El municipio de Niebla es la cabecera de una comarca histórica llamada Condado de Niebla, que se extendía desde más allá de la ciudad de Sevilla hasta la zona del Algarve portugués. Con restos arqueológicos neolíticos y de la Edad del Hierro, se llamó Ilípula en tiempos tartésicos, Ilipla en la época romana, Elepla durante la presencia visigoda, Labla en tiempos musulmanes, tomando el nombre actual tras la invasión cristiana. Los fenicios la utilizaron para comunicarse con el mar, transportando los materiales extraídos de la zona minera a través del río Tinto, navegable entonces hasta la ciudad. En época romana se construyó una calzada que unía la desembocadura del Río Guadiana con la ciudad de Itálica, unas termas, un acueducto y se reforzaron las murallas, todo lo cual da idea de su importancia económica y administrativa. Con la presencia visigoda, Niebla alcanzó gran prestigio civil y militar, constituyéndose como sede episcopal. Tras la llegada de los árabes se convirtió en una Cora y, posteriormente, en Reino de Taifa, extendiéndose hasta el Algarve portugués. En 1262, Alfonso X el Sabio conquistó la ciudad y las zonas colindantes, concediéndole Fuero Real. En 1369 pasó a ser Condado de Niebla, propiedad del Conde de Guzmán. Durante los siglos XVII y XVIII sufrió un período de decadencia.
Si a nivel geográfico, Niebla se ubica en una zona de transición entre el Andévalo y la Costa, a nivel geológico ese carácter transicional se mantiene. Los terrenos que hemos estudiado se encuentran a caballo entre dos grandes dominios geológicos: el Macizo Hespérico y la Depresión del Guadalquivir. El Macizo Hespérico (conocido también como Dominio Varisco o Macizo Ibérico) ocupa el sector occidental de la Península, alcanzando en la provincia de Huelva su borde suroccidental. Sus materiales son de edad Paleozoica y corresponden al relleno de una cuenca oceánica muy antigua; constituida fundamentalmente por rocas ígneas y metasedimentarias (pizarras, areniscas, cuarcitas…). Estos materiales, fragmentos de la Placa de Gonwana, se elevaron durante la orogenia hercínica, al retirarse bruscamente el océano por la elevación de una cadena montañosa. La orogenia hercínica se desarrolló en fases sucesivas durante el Carbonífero y el Pérmico, afectando a toda Europa. Mientras el Sector oriental de la Península es de edad Mesozoica, el resto -excluyendo el Macizo Hespérico- corresponde al relleno de cuencas continentales, asociadas a ríos actuales, ya que las zonas recién abandonadas por el mar son drenadas por nuevos sistemas fluviales. En concreto, son zonas deprimidas de interior, receptoras de materiales, que han sido rellenadas durante el Cenozoico. Es el caso de la llamada Depresión del Guadalquivir, o “Surco Bético”, una cuña alargada en dirección SO-NE, que se estrecha paulatinamente desde el sector onubense/gaditano hasta el jiennense.
En cuanto a la Depresión del Guadalquivir, la comparación de los materiales cenozoicos del entorno de Niebla nos da cuenta del proceso de transformación vivido por este territorio durante esa secuencia. A comienzos del Tortoniense, tenemos un espacio fluvial o deltaico, que es inundado por el mar que sube su nivel. Pasa así a ser una zona costera, de playa, en la que se depositan numerosos restos de animales marinos. A finales del Tortoniense, el mar ha seguido subiendo su nivel, por lo que este territorio está a mayor profundidad, en un medio de muy baja energía, cesando los aportes de sedimentos. Así continúa durante el Plioceno Inferior, hasta que -a finales de este periodo- el mar va bajando su nivel y este territorio vuelve a configurarse como espacio de playa, cada vez con más influencia continental ligada al río. A principios del Pleistoceno se va formando una terraza fluvial, creada por el Tinto con cantos rodados que se entremezclan con arcillas de descalcificación en una zona deltaica alimentada por un sistema fluvial tipo entrelazado. Ese río poco a poco se va encajando, a medida que el nivel del mar va bajando y la línea de costa se aleja hacia el Sur. Ese encajonamiento se da a base de erosionar los materiales depositados durante el Neógeno, hasta dar con el basamento paleozoico y mesozoico. En ese proceso, el río también ha ido trayendo nuevos aportes que siguen depositándose hasta la actualidad.
Para situar el Tortoniense, diremos que es una subdivisión del Terciario, que se corresponde con el periodo comprendido entre hace 11,62 y hace 7,246 Millones de Años. Es durante el Tortoniense Superior cuando se depositaron unos materiales que han dado lugar a la Formación Calcarenita de Niebla, caracterizada por una interesantísima y abundante impronta de fósiles marinos. La Formación Calcarenita de Niebla aparece -en contacto discordante (discordancia angular y erosiva) y con disposición horizontal- sobre materiales carboníferos, en unas ocasiones, y sobre areniscas triásicas, en otras. La Calcarenita es una arenisca de grano grueso calcáreo con matriz caliza y abundantes restos fósiles de especies marinas. De las características de estos materiales se desprende que se originaron en un medio marino costero, en concreto, en playas. Por lo tanto, era un medio de alta energía y de carácter oxidante.
Ver en la galería la foto titulada "Mioceno".
En la carretera de circunvalación de Niebla por el norte (entre la entrada oriental de Niebla y el cruce con la carretera a Valverde del Camino) es posible encontrar extensos horizontes de calcarenitas excepcionales por la concentración masiva de moldes del molusco Isognomon (Hippochaeta) maxillatus. Se trata de un yacimiento fosilífero de carácter excepcional. Por su naturaleza aragonítica, las conchas del bivalvo se han disuelto, por lo que sólo se presentan sus moldes internos. El yacimiento ha sido señalizado y protegido para su preservación como elemento singular del Patrimonio Paleontológico de la provincia de Huelva, suponiendo un gran ejemplo de divulgación de este tipo de Patrimonio.
Ver en galería la foto titulada "yacimiento".
El Isognomon (Hippochaeta) maxillatus (Lamarck, 1819) tiene su rango cronoestratigráfico entre el Mioceno y el Plioceno de la Europa mediterránea. Su filogenia es la siguiente:
Reino ANIMALIA
Filo MOLLUSCA
Clase BIVALVIA
Subclase PTERIOMORPHIA
Orden PTERIOIDA
Superfamilia PECTINACEA
Familia ISOGNOMIDAE
Género: Isognomon (Hippochaeta)
Especie: Maxillatus
Ver en galería la foto titulada "ejemplar". Ver en galería la foto titulada "vista lateral".
Esperamos que disfrutes de la visita a este yacimiento paleontológico, que aprendas cosas nuevas sobre el periodo Mioceno y que admires la belleza de los ejemplares. Te recordamos que estos fósiles están protegidos como Patrimonio y está totalmente prohibida su recolección.
Para loguear este Eartcaché, responde a las siguientes preguntas relacionadas con el yacimiento paleontológico de Isognomon (Hippochaeta) maxillatus en Niebla. Envíame las respuestas a mi dirección del enlace de arriba y, a continuación, puedes loguear. Si alguna respuesta no es correcta, ya te lo comentaré.
Preguntas:
1ª- ¿Qué roca es la que alberga estos fósiles?
2ª- ¿A qué filo pertenecen estos fósiles?
3ª- ¿Cuál es el rango cronoestratigráfico de esta especie?
4ª- ¿En qué periodo concreto de la Historia de la Tierra se formaron estos fósiles de Niebla?
5ª- Junto a los Isognomon aparecen algunos ejemplares de otros fósiles. ¿Conservan sus conchas? ¿Por qué crees que ocurre esto?