Cuando se reúnen se utilizan para invocar al dragón Shenlong que concede uno o varios deseos. Esta invocación hace que el cielo del planeta donde se activen se nuble y oscurezca. Su color siempre es naranja cristalino (salvo cuando están saturadas de energía negativa) y están marcadas con estrellas en relieve en su interior. Esta
s estrellas varían en número de 1 a 7 y son de color rojo,1 excepto en las Dragon Balls Definitivas, que son de color negro. Cuando se reúnen comienzan a titilar y a emitir fuertes destellos simultáneamente, aunque también emiten ráfagas más breves independientemente. Una vez concedido el deseo o deseos, se convierten en simples piedras durante el plazo de un año y se dispersan por todo el planeta (salvo las de la estrella negra, que lo hacen a lo largo de toda la galaxia donde se encuentra el planeta en que son utilizadas). Están hechas de un material muy duro y resistente, capaz de soportar caídas y golpes desde grandes alturas sin recibir ningún rasguño o rotura, por lo que son prácticamente irrompibles, dentro de los límites humanos.
Esta bola tiene un papel especial en la serie ya que es un regalo de SonGohan el abuelo de SonGoku.
Un cuarto de la historia que transcurre en la serie bolas de dragon trata de recuperar esta bola.