| El lugar
Santander se encuentra construido a caballo sobre varias lomas y las consiguientes vaguadas que recorren la ciudad longitudinalmente. Casi inevitablemente, tendrás que subir y bajar cuestas si pretendes cruzarla a través, es lo que tienen las ciudades montadas sobre colinas, pero a cambio este tipo de ciudades ofrecen siempre vistas llamativas según se va tomando altura. Una de las calles con perfil más pronunciado, o más "pindias" como se dice aquí, es el Río de la Pila, calle que tradicionalmente ha albergado una de las zonas de "marcha" de la ciudad.
Con objeto de mejorar la difícil conexión entre las partes bajas y altas de la ciudad (... dicen que también con otros objetivos algo más especulativos) en 2008 se inauguró uno de los nuevos atractivos de la ciudad: el funicular del Río de la Pila. La maquina en cuestión, y las escaleras mecánicas que la acompañan, cumplen una doble función: facilitar los accesos a los habitantes de la ciudad y ofrecer además una atracción gratuita a aquell@s que la visitan y quieren tener una visión panorámica de la ciudad y el entorno de la bahía.
|
 |
El objetivo
Tomate tu tiempo... sube y baja las veces que necesites... Si vas en horas punta ten paciencia con las colas que se forman... es lo que toca. Las vistas desde arriba son espectaculares: la ciudad, la bahía (... o la "pozona" como dicen en Torrelavega) y, sobre todo, la montaña, la misma montaña que da nombre y carácter a las gentes de esta tierra...
Dependiendo de la época del año puede que te toque la bahía picada de sur o la montaña nevada de fondo o el cielo gris cerrado con incesante lluvia... o quizá te toque ver entrar al Ferry... Tomad las fotos que creáis oportunas: de las balconadas de la calle, de los portales que se asoman a la pendiente, de los tejados, de las montañas, de la bahía... y, si os apetece, subid alguna.
El funicular funciona de 6:00 a 24:00 horas... quisiera decir que ininterrumpidamente pero la experiencia me dice que, de vez en cuando, cuando arrecia alguna galerna, os lo podéis encontrar cerrado. En cualquier caso, paralelas al recorrido del funicular, discurren unas maravillosas escaleras para que llegar a los miradores sea aún más satisfactorio al haberse ganado las vistas con un poco de esfuerzo.
El caché
Se trata de un tubito hermético con logbook. No contiene material de escritura. Se recomienda localizarlo visualmente y luego buscarse la vida para cogerlo. Tienes unos minutos entre viaje y viaje del funicular... Recuerda: luego hay que reponerlo en su lugar.
Espero que disfrutéis de la búsqueda y del "arte" del disimulo... es lo que tienen los caches urbanos, sobre todo estas propuestas en zonas de gran afluencia de gente...
