Sandor es representado como un personaje con una actitud amoral, leal a sus señores, un extraordinario guerrero y con un comportamiento hosco y a veces abusivo, sin embargo, Sandor ocultaba una pizca de bondad, siendo el único que protegía a Sansa Stark de la crueldad del rey Joffrey Baratheon.
Sandor Clegane es descrito como un hombre muy alto, de poderosa musculatura. Lleva el cabello largo peinado hacia un lado, pues el lado izquierdo de su cabeza está desfigurado por el fuego. Un elemento característico es su yelmo en forma de cabeza de sabueso, que usa para intimidar en la batalla. Este yelmo queda parcialmente dañado por el fuego valyrio en el Aguasnegras. Su cara se describe como alargada con nariz ganchuda y el ojo izquierdo entrecerrado por las quemaduras. Al parecer no puede hablar sin torcer la boca, a causa de las quemaduras también.
Víctima de la violencia de su hermano Gregor, que era aún más grande, fuerte y violento que él, Sandor desarrolló un odio particular por el mundo que le rodeaba y un desprecio por los caballeros, a los que consideraba unos hipócritas. Más cuando su hermano Gregor fue ungido como tal por el príncipe Rhaegar Targaryen, solo para que después Gregor asesinara a la mujer e hijos de éste. Es por esto que Sandor nunca quiso ser nombrado ser y se convirtió en el primer miembro de la Guardia Real sin ser caballero ungido. Tampoco vistió nunca nada que le identificase como Guardia Real a parte de la capa blanca. Sandor guardaba su sufrimiento para sí, aliviando sus penas con alcohol y refugiándose en la violencia y la sangre.
