Perteneció a la familia Bertiz desde el siglo XIV hasta 1898 en que fue comprado por Dorotea Fernández y Pedro Ciga, quienes lo remodelaron a su estado actual y en el año 1949 lo donaron a la Comunidad Foral de Navarra, para que se conservara tal cual y que fuera utilizado para fines recreativos, educativos y científicos.
El palacio y el jardin tienen una colección botánica de especies de todo mundo.
Al norte hay valles y montes cubiertos de bosque atlántico de hayas, robles y alisos
El señorío de Bertiz está a algo más de 42 km de Pamplona y el viaje ocupa tan solo unos 40 minutos. El paseo senderista por el parque natural es francamente fantástico y aunque solo sea pasear por el jardín botánico ya merece la pena, con lo que con la excusa del geocaché, una vueltecita campestre es inexcusable.
El caché está colocado cerca del aparcamiento del jardín botánico, y es accesible a pie y sin dificultad.