EDIFICIO CON HISTORIA
El edificio, que albergó la fábrica de Chocolates Orús en la primera década del siglo XX, fue encargado por el empresario Joaquín Orús al arquitecto zaragozano Julio Bravo y se inauguró el 11 de octubre de 1914.
Años más tarde, después de la Guerra Civil, pasó a ser sede de la fábrica Industrias del Cartonaje hasta que a finales de la década de los 60 la empresa cambió de ubicación y el edificio quedó abandonado hasta mediados de los años 90. Según refleja el arquitecto José Laborda Yneva en su Guía de Arquitectura, "es uno de los ejemplos de arquitectura industrial de carácter ecléctico con elementos historicistas del renacimiento aragonés y barroco más interesantes". El cine también se ha hecho eco de su silueta gracias al film de José Antonio Duce " Culpable para un delito" en el que se adivina el edificio en una secuencia rodada en sus inmediaciones en 1966.
En 2002 el Departamento de Cultura y Turismo del Gobierno de Aragón declaró la antigua fábrica como Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés.
Durante mucho tiempo su uso fue de carácter hotelero cerrando en 2014 para en 2016 reabrir sus puertas con un nuevo enfoque en su actividad como alojamiento de larga estancia.