Introducción
Fuentes de Ebro, a 28 km de Zaragoza, es un próspero pueblo, cabeza del antiguo condado con el mismo nombre. Ubicado en la margen derecha del Ebro, del cual adopta su sobrenombre, y junto al río Ginel, sus primeros pobladores se establecieron en la Antigüedad, localizándose en las inmediaciones diversos yacimientos íberos y romanos, como el de La Corona. Dentro de su patrimonio artístico, destaca la iglesia de San Miguel Arcángel, una las obras arquitectónicas más bellas del Renacimiento en Aragón que alberga piezas de gran riqueza artística. Fuentes se conoce internacionalmente por su cebolla dulce, con Denominación de Origen Protegida, y cuyo cultivo se remonta a los primeros asentamientos romanos.
En este geocaching, formado por una serie de cinco geocachés, pasearás entre las ruinas del viejo Rodén dejadas por la Guerra Civil, y las del castillo del “Moro” y la iglesia de San Martín. A sus pies, encontrarás las sencillas construcciones de fuerte carácter popular del nuevo Rodén. En el yacimiento íbero observarás un extenso poblado de la Primera Edad del Hierro desde donde se divisa el valle del Ginel. En las proximidades, podrás situarte sobre el Centro Geográfico de Aragón y finalizarás el geocaching en Fuentes, junto a la ribera del Ginel, al cual se le atribuye la propiedad de endulzar las cebollas de la zona.
Y si te quedas con ganas de encontrar más tesoros, puedes realizar el siguiente geocaching con el que recorrerás y conocerás el interior del pueblo: Diario de un peregrino (GC7C2W1).
Rodén nuevo
El organismo estatal de Regiones Devastadas edificó en 1950 una nueva población a los pies de las ruinas de la vieja. En España, hay cinco pueblos que no se reconstruyeron y se levantaron de nueva planta en otro lugar, como es el caso de Belchite o Corberá d’Ebre.
El trazado de la moderna población es uno de los más tardíos y singulares de Regiones Devastadas. Se debe al arquitecto Manuel Martínez Ubago, quién también diseñó los edificios de la iglesia con casa parroquial o el conjunto escolar. Son construcciones sencillas de fuerte carácter popular, y una gracia pintoresca que armoniza con el carácter orgánico de la trama, como la curiosa columna-tinaja en el porche de las escuelas o el aire románico de la iglesia.