Como su nombre indica, se trata de un mundo en forma de disco que se apoya en los lomos de cuatro enormes elefantes que a su vez se apoyan en el caparazón de una no menos enorme tortuga (Gran A´Tuin) que nada lenta y majestuosamente por el espacio. Un pequeño sol da vueltas alrededor de Gran A'Tuin proporcionando al Disco luz y calor.
De la misma manera en que nuestro universo está sometido a las leyes de la física, en el Mundodisco es la magia la que lo rige todo. El Mundodisco es un planeta al borde de la imposibilidad, y solamente la magia permite que exista. De hecho, el propio Mundodisco se creó mediante ocho conjuros. Un mundo como ese es, sin duda, un lugar propicio para la magia. Y por eso hay dioses, hechiceros, rechiceros, brujas, héroes y antihéroes.

TERRY PRATCHETT
Este autor ha escrito 39 novelas de Mundodisco centradas alternativamente en distintos personajes y más de una decena con otras temáticas.
Quien lee a Pratchett en la adolescencia, nunca lo abandona y sus beneficios le acompañan siempre, mientras que no son muchos los que se atreven a dar el paso de conocerle siendo adultos y adentrarse en maravillosos lugares. Por ejemplo, el espacio L de la Biblioteca de la Universidad Invisible, donde un orangután nos buscará libros que pueden comernos o como el cuartel de la guardia de Ankh-Morpork, donde una mujer lobo y un ser con certificado de humanidad interrogan a los más variados criminales y deshacen conspiraciones.
Sí, Mundodisco es un lugar absurdo, pero en muchos sentidos más cuerdo que muchas de las situaciones con las que los adultos nos encontramos a diario. Un lugar donde podemos aprender, reflexionar y reír a pleno pulmón. Sin embargo, su naturaleza tan ecléctica y diferenciada, puede ser una barrera que por mi experiencia, muchas personas mayores no van a traspasar.

“La imaginación, no la inteligencia, es lo que nos hace humanos”
Terry Pratchett