El Caché está escondido tras las tablas, no está enterrado pero tendrás que buscar bien (es grandote). Hay mucha vegetación en la ladera donde está escondido, pero los maderos para sujetar la tierra se ven entre las enredaderas y sorpresa!! Hay muchos gatos cerquita... si llevas comida también te lo agradecerán porque les encanta que les den de comer :-) Es ideal para visitar con niños.
Estos gatos están muy bien cuidados porque los que somos del barrio les llevamos "provisiones" y hasta una clínica veterinaria cercana los ha esterilizado, por eso algunos tienen un cortecito en la oreja (no os asustéis que es para marcarles).
La zona es muy tranquila y por la zona de detrás hay un paseo muy agradable con un pantanito donde podréis ver garzas y patos... y alguna que otra carpa saltando.
Puedes coger y dejar algo de las sorpresas que tiene el caché.... y por favor, ciérralo bien para que no entre agua.