El Santuario de Nuestra Señora de Montiel se halla en el cerro de Montiel (250 m), que corona el pueblo y desde el que se disfruta de una excelente panorámica de Benaguasil y de buena parte de la comarca. Se puede acceder a él con vehículo siguiendo el zigzagueante y empinado camino del Calvario bordeado por sus blanqueados casalicios, que nos deja en una pequeña plazoleta frente a la que se abre la fachada del templo.

Video del Santuario de la Virgen de Montiel y alrededores
Historia y Conservación
Su origen se remonta al descubrimiento milagroso de una imagen de la Virgen el 4 de diciembre de 1620; parte de la cueva donde fue hallada por el pastor aragonés Graciano puede verse por una abertura debajo del altar. Entre 1644 y 1651 se construyó la primitiva ermita, que al resultar insuficiente para la importancia del culto se amplió al templo actual entre 1795 y 1800. En 1916 se restauró la fachada y se renovó el interior de la iglesia y su entorno.
Aunque el santuario fue abandonado y quedó en ruinas durante la Guerra Civil Española, fue rehabilitado entre 1946 y 1961 volviendo a acoger a su Congregación. Todo el conjunto -que incluye Casa de Espiritualidad con hospedería- fue restaurado a principios de siglo, manteniendo en la actualidad un excelente estado.

Fachada del Santuario

Santuario de Montiel y convento

Detalle de la fachada
Junto al santuario se encuentra el convento de religiosas Terciarias Capuchinas cuya Congregación fue fundada el 11 de mayo de 1885 por el Capuchino valenciano Fray Luis de Massamagrell (Luis Amigó y Ferrer), quien acogió en el Convento de la Magdalena de dicha localidad a las hermanas del beaterío existente en el Santuario de Montiel, dirigidas por el Capuchino Ambrosio de Benaguasil, y que habían sido desalojadas en el transcurso de las Guerras Carlistas. Ellas fueron, junto con otras jóvenes, la base de la fundación de las Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia, hoy extendida por 32 países llevando la devoción a la Virgen de Montiel por todo el mundo.
Descripción
Se trata de una construcción decorada al estilo clasicista, como ya nos anticipa la sencilla y lisa fachada rematada en frontón triangular con espadaña en su vértice que alberga campana bautizada San Vicente Ferrer fundida en 1972 . A ambos lados de la misma se adosan las dependencias del monasterio. Sobre la puerta con arco de medio punto y cerrada con verja de forja se abre un nicho con fondo de vidriera que alberga una imagen de la Virgen con el Niño. El templo propiamente dicho viene precedido por una antesala decorada con motivos marianos, entre los que destaca la leyenda Entra, Ora y tus Pecados Llora sobre la adintelada puerta de acceso principal.

Retablo cerámico

Antesala de acceso al templo

Interior
La iglesia es de una sola nave sin crucero, con bóveda de cañón y capillas laterales. En un relicario en una hornacina del barroco retablo del altar mayor se venera la pequeña imagen (unos 13 cm de altura, en mármol blanco) de la Virgen de Montiel, coronada canónicamente en 1921. Esta imagen es una fidedigna reproducción de la original, que fue escondida durante la Guerra Civil y nunca recuperada, al igual que el primitivo relicario gótico. La Virgen sostiene al Niño sobre el brazo izquierdo, postura poco habitual ya que normalmente la iconografía mariana lo muestra sobre el brazo derecho. A sus pies, las figuras del pastor Graciano y su rebaño representan su milagroso descubrimiento.

Altar Mayor

Imagen de la Virgen de Montiel

Imagen de la Virgen de Montiel

'Baixada' de la imagen
Fiestas y Tradiciones
Patrona de la población, su festividad se celebra el 8 de septiembre. La víspera, al ponerse el sol, su imagen es bajada -la Baixada- desde el santuario a la población en una emotiva y espectacular procesión. Allí permanece hasta el final de las fiestas, cuando es devuelta a su ermitorio -la Pujada- el último domingo de septiembre con idéntica solemnidad. Entre ambas fechas transcurre el programa de los festejos patronales, uno de cuyos actos más destacados es la Acción de Gracias el día 9, con procesión formada sólo por hombres en cumplimiento de un voto formulado en 1700.
Aparte de estas fechas señaladas, el santuario es un concurrido centro de devoción comarcal y es muy visitado durante todo el año.