La fortaleza sobre el río Sot.
Está claro que por su enclave, el lugar donde se levanta la villa estuvo poblado desde antiguo, su mismo nombre lo indica: la palabra prerromana “Chera” (peña) y la latina “Subtus” (bajo), “sotto”, o sea, “Soto” o “Sot”. Sería el lugar bajo la peña, bajo ese lugar donde se erigió el castillo musulmán que domina todo el fértil valle regado por el “Sot” o “Reatillo”. La fortaleza erigida en la roca que protegió este paso crucial hacia el reino de Valencia, de la que queda la torre almenada del homenaje, restos de murallas y algunas edificaciones que formaron el complejo defensivo, unos restos muy sugerentes, que aún impresionan y declarados “Bien de Interés Cultural”.
A sus pies se desparrama el antiguo y seductor barrio árabe, de calles empinadas y humildes casas blancas. También se pueden visitar, en un atractivo recorrido, otros edificios de gran valor etnológico como el “Lavadero”, la “Almazara del Conde” o los molinos del “Pocillo” y de las “Fuentes”. La bella panorámica de todo este conjunto se refleja en el “Charco del Gruñidor”, una agradable zona de baño, como la de “La Canal”, donde se pueden contemplar los restos del acueducto musulmán o la impresionante cascada de “Las Toscas”; entre otras de las que va formando un río que discurre, encajado entre las rocas, desde que nace, en “Las Fuentes”. Extraordinarios parajes, que conforman una ruta fluvial única.
Este territorio accidentado es, sin duda, uno de los lugares más relevantes de nuestra región, por su situación, en la cuenca media del Turia, y dentro del poderoso anticlinal jurásico de orientación ibérica que baja desde la meseta hasta la planicie de la huerta valenciana. Figura dentro del “Parque Natural de Chera-Sot de Chera”, y del único “Parque geológico de la Comunidad Valenciana”, y uno de los tres existentes en España. Comparte pues la titularidad con el municipio de Chera, que antes fue caserío de Sot, aunque hoy, curiosamente, alberga más población y se incluye en otra comarca. Aquí se pueden recorrer diferentes itinerarios, para estudiar los plegamientos y fracturas de la corteza terrestre, así como formaciones minerales únicas; también yacimientos de dinosaurios del Cretácico, de los más valiosos de Europa.
Sot es, pues, un hito geológico y paisajístico, ideal para la práctica del senderismo y otros deportes de aventura. Un municipio declarado “Turístico”, con recursos e infraestructuras aptas para el desarrollo en este sector, a lo que además contribuye la riqueza de sus ritos y costumbres, su interesante gastronomía serrana, “de frontera”, abierta a variadas influencias, con platos contundentes, fuertes, como la “Olla churra”, el “Rin-Ran”, los “Gazpachos”, las “Gachasmigas”, el “Ajoarriero”, el “Mojete” o dulces como los “Mantecados”, los “Congretes” o las “LLescas”. Un espacio entrañable, para saborear la tranquilidad, el silencio y la naturaleza más pura.
Fuente: www.valenciainterior.com
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