LAS HOYAS
Las Hoyas es un yacimiento paleontológico situado en el término municipal de La Cierva, muy cerca de la ciudad de Cuenca (en la provincia del mismo nombre), Castilla-La Mancha (España).
Está datado en el en el Barremiense (periodo Cretácico Inferior, y pertenece al tipo de yacimientos denominados Konservat-Lagerstätte que son aquellos que permiten una muy buena conservación del ecosistema que los formó. En concreto, Las Hoyas está conformado por formaciones de calizas litográficas que guardan en su interior los restos fosilizados que se formaron en el fondo de una laguna de agua dulce en lo que, por entonces, era una isla en un archipiélago del mar de Tetis.
El yacimiento fue declarado Bien de Interés Cultural en la categoría «zona paleontológica» el 15 de marzo de 2016. Asimismo, está declarado como «Lugar de interés geológico español de relevancia internacional» (Geosite) por el Instituto Geológico y Minero de España, con la denominación «FC007: Yacimiento de Las Hoyas», dentro de la categoría «Fósiles e icnofósiles del Cretácico Inferior de la Península Ibérica».
EL ECOSISTEMA DE LAS HOYAS
El yacimiento de Las Hoyas presenta los restos de un humedal subtropical del Cretácico inferior, marcado por una fuerte estacionalidad. Este ambiente presenta características transicionales entre los humedales forestales propios del Paleozoico y los modernos humedales cubiertos por angiospermas herbáceas acuáticas y por extensas masas de tapices de algas. El ecosistema de Las Hoyas presenta una gran diversidad de plantas y animales que lo habitaron anual o estacionalmente. Los ambientes acuáticos estuvieron dominados por plantas carófitas, angiospermas primitivas (Montsechia vidalii, Ranunculus ferrerii y Proteaephyllum) y tapices de algas, diversos crustáceos (ostrácodos, peracáridos y decápodos), gran cantidad de peces (que presentan la mayor cantidad de fósiles del yacimiento) estructurados en nicho pertenecientes a tres niveles de profundidad (superficie, nectos y bentos), tortugas, gusanos oligoquetos acuáticos (tubifícidos) e insectos tanto acuáticos (heterópteros de la familia Belostomatidae, coleópteros acuáticos) como semiacuáticos (chresmódidos).
Asimismo en estos ambientes acuáticos también aparecen animales semiacuáticos tales como salamandras y cocodrilos (Bernissartia y Goniopholis). Por su parte los ambientes terrestres estaban dominados por bosques de coníferas (Brachyphyllum, Pagiophyllum, Sphenolepis, Cupressinocladus, Frenelopsis), cicadáceas, bennettitales y helechos, que podían llegar a formar un paisaje abierto de densa cobertera herbácea, similar a las sabanas modernas. Estas comunidades vegetales fueron afectadas por incendios estacionales, al igual que sucede en los ecosistemas subtropicales estacionales modernos.
Los insectos terrestres están representados por termitas, cucarachas, grillos, dípteros, neurópteros y una exuberante diversidad de coleópteros, entre otros.
En cuanto a los vertebrados los cocodrilos son los más abundantes, especialmente los Gobiosúquidos; compartiendo hábitat con albanerpetóntidos, diversas especies de lagartos (Meyasaurus diazromerali, Hoyalacerta sanzi, Scandensia ciervensis, Jucaraseps grandipes), enantiornitas primitivas (Iberomesornis, Concornis y Eoalulavis), el mamífero Spinolestes, algunas especies de dinosaurios (Pelecanimimus, Concavenator, Mantellisaurus) y el pterosaurio Europejara.
ESTADO DE CONSERVACIÓN
Los fósiles de este yacimiento presentan un alto grado de conservación gracias a las condiciones del ecosistema que permitieron la fosilización de estos restos. Los fósiles no muestran trazas de transporte; los elementos no muestran ningún tipo de abrasión y, en su gran mayoría, se conservan articulados (las plantas en menor grado), lo que indica que son autóctonos o que se produjeron próximos a su lugar de enterramiento. Aproximadamente, se estima que entre el 70 y el 80% de los animales estan articulados.
Es fácil encontrar esqueletos de pequeños animales, impresiones de plantas o restos del recubrimiento de la piel de determinados animales.
Entre los peces se conocen ejemplares juveniles de gran parte de los taxones de peces presentes en el yacimiento; en algunos casos, forman niveles de mortalidad en masa, con cientos de individuos en un mismo nivel, y, en otros, ayudan a reconstruir series que muestran el modo de crecimiento de algunos de estos peces. Lo mismo sucede entre los artrópodos, entre cuyos restos se han hallado distintos estadios de desarrollo de una misma especie, desde el estadio larvarios hasta el estadio adulto; otras características de estos fósiles son los impresiones del patrón de coloración original de las alas o de finas partes como las antenas.
Algunas de las muestras de tejidos blandos o difíciles de conservar se han encontrado en los fósiles de dinosaurios avianos y no avianos.
El primer dinosaurio ornitomímido descrito en Europa, Pelecanimimus polyodon, muestra algunos caracteres como la presencia de un alto número de dientes en la mandíbula e impresiones, así como marcas de piel que indican la presencia de una pequeña cresta de queratina en lo alto de la cabeza y un saco gular (similar al de los pelícanos actuales).
El Concavenator corcovatus muestra impresiones de una piel escamosa en la parte inferior de su cola y los pies, así como puntos de anclaje para plumas en los huesos de las extremidades superiores.
Por su parte los restos de aves constan de ejemplares articulados a los que les falta el cráneo y de restos aislados y plumas..
Gracias a esto se conoce que Eoalulavis fué la primera ave conocida en presentar el álula, ofreciendo una mayor capacidad de frenado durante el vuelo que habría aumentado sus habilidades de maniobrar y de control durante el aterrizaje en vida.
Debido a etas condiciones de preservación el registro del Yacimiento de Las Hoyas se considera con una importancia similar a los yacimientos de Yixian en China, o de Messel en Alemania; Las hoyas es uno de los pocos yacimientos paleontológicos del mundo que ofrece una visión tan completa de un ecosistema desaparecido, permitiendo la preservación de restos de gran fragilidad, difíciles de conservar, o el hallazgo de diferentes etapas vitales de una sola especie.
LAS EXCAVACIONES
El yacimiento de Las Hoyas se lleva estudiando desde hace varias décadas por investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid en colaboración con el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha (responsable último de las colecciones paleontológicas de la región). Cada año en verano se hace una campaña de prospección y los restos hallados son posteriormente analizados en el laboratorio. El total de especímenes extraídos abarca varios cientos y sólo una pequeña parte han completado su análisis y han sido publicados por lo que es probable que en el futuro se incremente el número de nuevas especies identificadas en Las Hoyas.
Con el descubrimiento del yacimiento de Lo Hueco la provincia de Cuenca se configura como una de las más importantes zonas de estudio del Cretácico
LO HUECO
Las obras de construcción de la línea ferroviaria AVE entre Madrid y Valencia depararon un sublime hallazgo paleontológico en 2007. Nada menos que Lo Hueco, uno de los yacimientos de fósiles de dinosaurios más importantes de Europa Occidental.
Hace 70 millones de años, durante la época final del Cretácico superior, habitaron por estas tierras de Cuenca temibles saurópodos del grupo de los titanosaurios gigantescos, acorazados, que podían pesar hasta 30 toneladas. Casi nada. Bienvenidos a la Pompeya de los paleontólogos. Los intensos trabajos de excavación arqueológica han permitido hallar en este yacimiento sito en el término municipal de Fuentes (a 15 kilómetros de la capital) cerca de 8.000 fósiles de dinosaurios: también, dos grupos de terópodos, posiblemente dromeosaurios, de menor tamaño, ágiles y grandes depredadores, y un anquilosaurio; así como de cráneos de cocodrilos, fragmentos de restos esqueléticos y vestigios de otros reptiles, como caparazones completos de tortugas.
En total, restos de ocho géneros de dinosaurios, con claro predominio de saurópodos titanosaurios. Lo Hueco era una zona de canales arenosos, bañada por aguas dulces y saladas, que se situaba muy cerca de la costa en aquellos momentos. Europa era un gran archipiélago, formado por numerosas islas.
La Península Ibérica se hallaba en una posición más cercana al Ecuador y el yacimiento de Lo Hueco se encontraba en la latitud 31ºN, al sur del 40ºN actual. Abundaban las plantas con flores, que podrían haber constituido el principal alimento para los saurópodos analizados, que eran parecidos a los diplodocus, aunque más esbeltos y vegetarianos. En algún momento de la evolución planetaria, los restos de estos dinosaurios quedaron atrapados en una zona muy definida de aquellas tierras emergidas, que han salido a la luz y podemos disfrutar de su historia.
Los arqueólogos se hallaron con un paraíso sobre el terreno: descubrieron columnas vertebrales con todo el sacro montado, restos de cráneos, mandíbulas, garras de saurios,… y más de 60 fémures de titanosaurios, diez esqueletos casi completos…; un yacimiento único en el Viejo Continente.
El conjunto de Lo Hueco forma un triángulo del Cretácico junto a los yacimientos de Las Hoyas (a 20 kilómetros) y el de Portilla (a 30 kilómetros) Difícil resulta encontrar muchos lugares similares, con espacios tan singulares y a tan escasa distancia. Las Hoyas es de hace unos 130 millones de años, y aquí se han hallado fósiles de dinosaurios primitivos como Pelecanimimus, o alados como Concormis o Iberomesornis (de sólo 10 centímetros), que no han aparecido en ninguna otra parte del mundo. Hasta el hallazgo de Lo Hueco, Las Hoyas era el mejor yacimiento español de dinosaurios del Cretácico inferior (más de 100 especies de animales y plantas, nueve de ellas desconocidas en el resto del mundo)
Lo Hueco es de unos 50 millones después; casi, casi, de los últimos dinosaurios. Tiene el elemento de atracción, de espectacularidad, que le falta a Las Hoyas. En el tercer vértice de Portilla hay miles de fragmentos de cáscaras de huevos de dinosaurio, con toda probabilidad de los mismos saurópodos titanosaurios. La preservación exquisita de los huesos permite investigar el crecimiento de dinosaurios, como los titanosaurios, que nunca se habían estudiado.
Para resolver este Earthcaché deberás de contestar a una serie de preguntas que prometemos que no serán nada difíciles:
1º¿Que fósil de dinosaurio carnívoro fué encontrado en el yacimiento de Las hoyas?
2º ¿A qué período y edad del cretácico pertenece dicho yacimiento?
3º¿Quien descubrió este yacimiento?
4ºEn agosto de 2016 se presentó al público ´el Lohuecotitan pandafilandi, el primer dinosaurio registrado como propio del yacimiento de Lo Hueco cuya denominación específica homenajea a las aventuras de un famoso personaje literario,¿quien es este personaje?
5º ¿Cuando se produjo el descubrimiento del yacimiento de Lo Hueco y a que se debió?
6º ¿A qué genero de dinosaurios pertenece el Lohuecotitan pandafilandi ?
Las coordenadas de este Earthcache os llevan al Museo Paleontológico de Castilla la Mancha y para registrarlo deberéis mandarnos un mensaje con la solución a las preguntas acompañado (opcional ) de una foto vuestra o de vuestro GPS con el titan y su cría que se encuentran en los jardines del museo.Las fotos son opcionales pero se agradecen y certifican vuestra presencia en las coordenadas
Esperamos que os guste este Earth .Muchas gracias y feliz geocaching
