CASTILLO DE SAN MARTIN


El Castillo de San Martín, en el concejo de Soto del Barco, se localiza en la margen derecha del río Nalón, sobre un pronunciado codo a partir del cual el cauce se abre hacia la ría de San Esteban de Pravia. Su emplazamiento, sobre un promontorio de apenas 40 m de altitud le proporciona un dominio visual excelente sobre la desembocadura de la arteria fluvial más importante de la región y que justifica su dilatada historia como fortificación.
El castillo consta de una torre de planta cuadrada y tres pisos, con ceñidas saeteras, sin cubierta y rematada en 16 almenas, unidas las angulares. Todo ello aparece rodeado de una cerca que llega hasta la orilla del río Nalón, y que en otras épocas incluía diversas construcciones como la iglesia de San Martín.
Actualmente, el castillo presenta a su alrededor edificaciones del siglo XIX que incluye una vivienda con galería en voladizo en toda la parte superior, de madera y acristalada, balaustrada, fuente y área ajardinada.
HISTORIA
El castillo actual fue construido por Alfonso III sobre los restos de un asentamiento anterior, con el fin de proteger la costa y la ría de incursiones normandas.Durante la Edad Media sirvió de plaza fuerte en diversas disputas nobiliarias. Así, Gonzalo Peláez la tomó durante su lucha contra Alfonso VII, pero posteriormente pasó a manos del conde Suero Vistrario, lugarteniente del rey. Durante las luchas entre el conde de Gijón y Juan I y Enrique III, el castillo fue el cuartel general de los partidarios de los reyes.
A mediados del siglo XV se destinaron 120.000 maravedíes al corregidor Fernando de la Vega, con el fin de reparar la fortaleza de Oviedo y el Castillo de San Martín.
En 1565 fue nombrado alcaide de la fortaleza Juan Bernardo de Quirós, y en 1617 Felipe III nombró alcaide perpetuo a Diego de Miranda, padre del primer marqués de Valdecarzana.
A mediados del siglo XVIII Bances y Valdés visitó el castillo y dejó una descripción pormenorizada del fortín. La primera defensa estaba formada por un foso y una barbacana con tres puertas. La puerta principal se llamaba del Rastrillo y estaba situada enfrente de la torre del homenaje. Dentro del recinto se situaban la vivienda del alcaide, habitaciones para la guarnición, una plaza de armas y una capilla dedicada a San Martín.
