Don Juan de la Cierva y Codorníu
Juan de la Cierva y Codorníu (Murcia, 1895 - Reino Unido, 1936) fue un aviador, ingeniero de caminos, canales y puertos, popularmente conocido por ser el inventor del autogiro, aparato precursor del actual helicóptero.
Hijo del abogado, político y empresario Juan de la Cierva y Peñafiel, y de María Codorníu Bosch, sintió desde niño la pasión por el arte de volar, lo cual lo llevó a adentrarse en el mundo de la aviación desde muy temprana edad, construyendo así, junto a su amigo y compañero Tomás de Martín-Barbadillo, pequeños modelos capaces de volar.



En 1911, de la mano de sus amigos José Barcala y Pablo Díaz, fundó la sociedad BCD, que se convertiría en la pionera en el desarrollo aeronáutico dentro de España, y cuyas siglas se corresponden con las iniciales de sus tres apellidos. Así, junto a ellos, en 1912 logró construir y hacer volar un avión biplano con piloto (el francés Mauvais) y pasajero a bordo, que recibió la designación BCD-1, y fue apodado el Cangrejo.
Poco después obtuvo en Madrid los títulos de ingeniero de caminos, especialista en construcción aeronátucia y piloto aviador, profundizando al mismo tiempo en la aeuronáutica en sus ratos libres con el estudio de las investigaciones de Jonkowski y Lanchester.
~ El autogiro ~
Desde 1916 se dedicó al diseño y construcción de aviones y planeadores de ala fija. Sin embargo, conmocionado por el accidente aéreo del capitán Julio Ríos, se dedicó a proyectar una aeronave más segura, con alas giratorias, que llamaría autogiro, siendo así realizada su primera construcción en Madrid en 1920, denominada el Cierva C1. Para ello, utilizó fuselaje, ruedas y estabilizador vertical de un monoplano francés Deperdussin de 1911, sobre el que montó dos rotores cuatripalas contrarrotatorios coronados por una superficie vertical destinada a proporcionar control lateral. Sin embargo, el aparato no llegó a volar, pues el rotor inferior giraba a menos velocidad de la prevista, provocando así que el aparato volcase.
A este primer autogiro siguieron dos construcciones también fallidas, el C2 y el C3, en las que el inventor intentó, infructuosamente, resolver el problema de la diferencia de sustentación entre la pala que avanza y la que retrocede. Sin embargo, de la mano del C4, y tras una correcta articulación de los rotores, de la Cierva logró la fuerza de sustención necesaria para elevar la máquina, por lo que, con ayuda del empeño y la constancia, el proyecto se hizo finalmente realidad en 1923 cuando el autogiro realizó el primer vuelo entre los aeropuertos de Cuatro Vientos y de Getafe (Madrid), pilotado por el teniente Alejando Gómez Spencer. Así, a partir de ese momento, La Cierva, que había financiado a sus expensas sus experimentos anteriores, contó para sus trabajos con una subvención del gobierno español.

En 1926, con el apoyo financiero de James George Weir, industrial y aviador escocés, y tras introducir varias mejoras, creó en Inglaterra la sociedad Cierva Autogiro Company para el desarrollo del autogiro, produciendo varios modelos en ese país. Asimismo, buscó apoyo financiero en Estados Unidos, donde fundó otra compañía y dio a conocer su invento en toda Europa, por lo que poco a poco el autogiro comenzó a utilizarse para trayectos cada vez más largos como el vuelo sobre el canal de la Mancha en 1928, o el vuelo desde Inglaterra a España en 1934.
Vemos así como en 1931 comenzó la comercialización del autogiro y, gracias a las sucesivas innovaciones que introdujo, como el mando directo o el despegue vertical, se posibilitó el desarrollo de múltiples modelos de autogiro, considerándose hoy en día dicho aparato como embrión o eslabón necesario para llegar a la posterior fabricación del helicóptero, creado por Igor Sikorsky en 1942.
Sin embargo, cabe destacar que a pesar de que Juan de la Cierva vivió por y para sus inventos, falleció el 9 de diciembre de 1936 con cuarenta y un años de edad, en un accidente aéreo, sin llegar a ver su invención triunfar convertida en helicóptero.
~ Memoria de Juan de la Cierva ~
Desde el año 2001 el Ministerio de Educación y Ciencia de España otorga el Premio Nacional de Investigación Juan de la Cierva dedicado a la transferencia de tecnología. El objetivo de los Premios Nacionales de Investigación es el reconocimiento de los méritos de los científicos o investigadores españoles que realizan «una gran labor destacada en campos científicos de relevancia internacional, y que contribuyan al avance de la ciencia, al mejor conocimiento del hombre y su convivencia, a la transferencia de tecnología y al progreso de la Humanidad».
Además del premio nacional de investigación que lleva su nombre, en 2004 el Ministerio de Educación y Ciencia de España inició un programa de contratación de investigadores doctores bajo el nombre de Programa Juan de la Cierva, gracias al cual centenares de investigadores españoles y extranjeros desarrollan su actividad.
Junto a esto, cabe destacar que la memoria de Juan de la Cierva se mantiene viva en varias ciudades con las que tuvo relación:
- En Getafe existe un barrio con su nombre y en él una estación de la Línea 12 del Metro de Madrid, denominada también estación de Juan de la Cierva, en la que se pueden encontrar motivos ornamentales en recuerdo al inventor del autogiro. Asimismo, no lejos de la estación está el Estadio Juan de la Cierva, escenario habitual de conciertos.
- En Tetuán (Marruecos) hay un instituto español de formación profesional con el nombre de Juan de la Cierva.
- En Murcia, hay un monumento en su honor en el Paseo de Garay, junto al río Segura.
- En La Felguera, Asturias, hay una calle que lleva su nombre.
- En Arganda del Rey, Madrid, hay una plaza y una calle con su nombre.
- En La Coruña, Galicia, hay una calle que lleva su nombre.
- En Mataró y en Barberá del Vallés, Cataluña, hay una calle que lleva su nombre.
- En Don Benito, Extremadura, hay una calle que lleva su nombre.
- En Cádiz, Andalucía, hay una plaza que lleva el nombre de Glorieta Ingeniero La Cierva.
- En Cartagena es famoso el Pastel de Cierva, cuya receta se elaboró en honor de su padre Juan de La Cierva Peñafiel y se puede encontrar en cualquier pastelería de la comarca que se precie.
- En Lorquí (Región de Murcia) está el Estadio Municipal Juan de la Cierva, donde disputaba sus encuentros el desaparecido Club de Fútbol Atlético Ciudad.
- En la ETS de Ingenieros Aeronáuticos de la Universidad Politécnica de Madrid, el salón de actos principal se denomina Juan de la Cierva.
- El Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos ha propuesto que el futuro Aeropuerto Internacional de la Región de Murcia sea denominado Aeropuerto Internacional Juan de la Cierva.
- En Madrid, Murcia, Málaga, Getafe, Vélez-Málaga, Totana y Puente Genil hay Institutos de Educación Secundaria que llevan el nombre de Juan de la Cierva.

Coordenadas finales:
N 37º 56. [ [ A + 2 + B + (A · C + B ) ] / 2 ] + 1
W 01º 07. [ Z · X + Y + Z - 1 ]
A = 1923
C = 1931
Z = 1926