(English version below)
Tiwanaku es indiscutiblemente uno de los sitios arqueológicos más importantes de Sudamérica. Comenzó como un sitio de peregrinación alrededor de 200 d.C. y gradualmente se convirtió en un centro urbano. En el año 800 d. C., Tiwanaku se había vuelto "expansivo", con influencias que se extendían de largo de los Andes, a los Yungas e incluso a las Amazonas. Hay varias opiniones sobre si esta expansión fue una conquista militar o más influencia política y económica extendida. Tiwanaku también era una región agrícola extremadamente productiva debido al uso de "suka kollus" o chacras elevadas rodeadas de canales. Sin embargo, hacia el año 1150 d. C., una prolongada sequía hizo que la ciudad se despoblara. Más tarde, el Imperio Inca ocupó y construyó este sitio, reconociéndolo como parte de su pasado sagrado. El primer español quien llegó a Tiwanaku en los principios del siglo XVI, Pedro Cieza de León, había sido informado al respecto en Cuzco, y viajó al sur específicamente para encontrarlo.
Hoy, Tiwanaku es nombrado la "Capital espiritual de los aymaras" y es un lugar importante para la política nacional y el ritual indígena. Desde finales de la década de 1970, el amanecer del 21 de junio se había celebrado en el sitio en una ceremonia ahora llamado "Wilka Kuti", que está abierto al público.
Llegar a Tiwanaku es fácil en transporte público o a través de las numerosas agencias de viajes paceñas que realizan excursiones diarias. El sitio está a unas 2 horas de La Paz en una carretera asfaltada. Hay una asociación de guías locales que están muy bien informados, y pueden ser contratados en el sitio.
La ciudad (también llamada Tiwanaku) es pequeña, pero tiene algunos restaurantes y hoteles para aquellos quienes les gustaría explorar la zona. La iglesia católica en la plaza del pueblo (a pocos pasos del sitio arqueológico) fue construida con piedras del sitio arqueológico en la Colonia y bien vale la pena visitarla, aunque por lo general solo está abierta los domingos (que también es día de mercado). Por favor, se ruega apoyar los establecimientos locales y las artesanas que venden recuerdos fuera del sitio.
Este caché fue colocado en el camino entre el Sitio Arqueologico y Puma Punku, con el permiso del propietario, por una antropóloga que ha trabajado en el área por muchos años. ¡Jallalla Tiwanaku! (¡Que viva Tiwanaku!)
***
Tiwanaku is unquestionably one of the most important archaeological sites in South America. It began as a pilgrimage site around 200 A.D. and gradually grew into an urban center. By 800 A.D. Tiwanaku had become “expansionary,” with influences extending deep into the Andes, the Yungas, and even the Amazon; there are various opinions about whether this expansion was a direct military conquest or extended political and economic influence. Tiwanaku was also an extremely productive agricultural region due to the use of “suka kollus,” or raised beds surrounded by canals. By 1150 A.D., however, an extended drought caused the city to depopulate. Later the Inca Empire occupied and built on this site, recognizing it as part of the sacred past. The first Spaniard to see Tiwanaku in the early 16th century, Pedro Cieza de Leon, had been told about it in Cuzco, and traveled south specifically to find it.
Today, Tiwanaku is considered the “Spiritual Capital of the Aymara” and a major site for national politics and indigenous religious practice. Since the late 1970s, the dawn of June 21 has been celebrated in the site in an event now called “Willka Kuti,” which is open to the public.
Getting to Tiwanaku is easy via public transport or through the many tour agencies who run day-trips to the site from La Paz. The site is about 2 hours from La Paz on a paved road. There is an association of local guides who are extremely knowledgeable, and can be hired on site to show visitors around.
The town (also named Tiwanaku) is small, but has a handful of restaurants and hotels for those who would like more time to explore the area. The Catholic church in the town plaza (a short walk from the archaeological site) was built with stones from the archaeological site in the colonial period and is well worth a visit, although it is usually open only on Sundays (which is also market day). Please support Tiwanaku’s local establishments and the artisans selling souvenirs outside the site.
This cache was placed on the road between the main Archaeological Site and Puma Punku, with permission of the property owner by an anthropologist who has worked in the area for many years. Jallalla Tiwanaku! (Long live Tiwanaku!)