
Desde este alto se domina el litoral comillano y buena parte del Monte Corona. Un viejo mirador indica las panorámicas más destacadas, aunque la altura de los árboles puede impedir la visión. En el entorno de la Ermita, además de varias áreas recreativas acondicionadas, hay una buena representación de la variedad forestal del Monte Corona, con robles, hayas, castaños, pinos, abetos, alerces, cipreses, etc.