
De las tres que existían en Linares, únicamente se conserva en pie la torre del Pontón, edificada a partir del siglo XIII. Conserva un arco apuntado y la parte superior almenada.
Perteneció al linaje local de los Linares, que ejerció el dominio sobre el valle de Peñarrubia, y permaneció en uso como residencia de esta familia hasta el siglo XVIII
Declarada Bien de Interés Cultural en el año 1992 y rehabilitada posteriormente. Contiene en su interior, a lo largo de sus tres plantas, una exposición permanente que ayuda a interpretar al visitante su sistema defensivo y la forma de vida en época medieval.