
Un humilladero asubiadero, asubiar significa guarecerse de la lluvia. Así protegemos cuerpo y alma.
Los humilladeros, también conocidos como “Santucos”, eran pequeños edificios que se situaban a las entradas o salidas de los pueblos indicando el camino. Actualmente tienen un sentido religioso, aunque sus orígenes habría que buscarlos en la época clásica, en Grecia donde se usaban piedras marcajes en el camino que se denominaban herma, en honor al dios Hermes, deidad de las fronteras.