
Una guerra fratricida de hace 80 años tuvo como escenario de una de sus más sangrientas batallas los yermos barrancos entre los valles de los ríos Jarama y Tajuña, unos combates despiadados a lo largo de tres semanas, en los que participaron unos 70.000 hombres, de los cuales más de 15.000 dejaron su vida en estas tierras, entre ellos cerca de 3.000 combatientes de las Brigadas Internacionales.
08 Blindados terrestres
Los carros blindados fueron fundamentales en el desarrollo de la Batalla del Jarama.
Los mejores vehículos blindados de los que dispusieron ambos bandos fueron los que suministraron las potencias del Eje italoalemán a los sublevados y la Unión Soviética a los republicanos.
Aunque ambos bandos partieron básicamente con una flota pequeña de FT-17 encargados a la Renault francesa para las guerras de África, pronto empezó a llegar material proveniente de Italia (Fiat Ansaldo) y Alemania (Panzer I “Negrillo”), para los nacionalistas y el poderoso T-26B, procedente de la Unión Soviética, para el ejército republicano, que fue el auténtico dominador de los campos de batalla, cuando las condiciones del terreno y la buena estrategia militar se lo permitían.