Una guerra fratricida de hace 80 años tuvo como escenario de una de sus más sangrientas batallas los yermos barrancos entre los valles de los ríos Jarama y Tajuña, unos combates despiadados a lo largo de tres semanas, en los que participaron unos 70.000 hombres, de los cuales más de 15.000 dejaron su vida en estas tierras, entre ellos cerca de 3.000 combatientes de las Brigadas Internacionales.
09 “Santo y Seña”
Los barrancos de la zona eran utilizados para el abastecimiento de las tropas del frente, desde la segura retaguardia. Solían existir puestos de control para asegurar esas zonas, labores que también incluían la identificación y detención de los muchos desertores y la detección de incursiones enemigas puntuales. Cada vez que se oía un ruido o se veía una sombra en la noche, el grito de “¡Santo y Seña!” tenía que ser respondido inmediatamente si no querías arriesgarte a un tiro sin más avisos.