Este cache está dentro de una ruta que conocen muy bien los bilbilitanos. Es la continuación de uno de los caminos verdes de la ciudad.
Ahora que empieza hacer buen tiempo, merece la pena salir a pasear y relajarse, parando en sitios como este, a descansar, a disfrutar del paisaje, hacer fotos, y por supuesto a geocachear.