La Agüela junto con un grupo de abuelos jubilados durante una de sus excursiones geocacheras de domingo por la mañana, se cuelan en un hotel abandonado para bañarse en su piscina.
En el fondo de la misma, sumergidas en el agua en que nadan, se encuentran unas conchas de gran tamaño.
Sin saber a que se debe, en los días siguientes los abuelos ( La Agüela incluida) ven asombrados como aumenta su vigor, su fuerza y vitalidad. La cuas de estas sensaciones revitalizantes parece relacionada con sus baños en las aguas de esa extraña piscina.
¿Será ese el secreto de la longevidad de La Agüela? Si así fuese ahora entenderíamos como aguantaba esas largas caminatas y además era capaz de bailar en las fiestas del pueblo durante toda la noche