LA IRA
La ira es una emoción básica y universal. Básica porque está al servicio de nuestra supervivencia a partir de tres funciones; la facilitación del desarrollo rápido de conductas de defensa-ataque, la vigorización de nuestra conducta y la regulación de la interacción social. Universal porque cualquier miembro de la especie sano experimenta ira. Por lo tanto, enfadarse no sólo es normal sino también necesario. Sin embargo, cuando la ira es demasiado frecuente en nuestras vidas o desproporcional, aparecen los problemas. Por eso, además de experimentarla, debemos aprender a controlar la ira y saber cómo expresarla

“La ira es un veneno que uno toma esperando que muera el otro” -William Shakespeare-
Cómo controlar la ira
1. Relajación
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2. Reestructuración cognitiva: Cambia la forma de pensar y ante situaciones tensas, ten pensamientos racionales y positivos; enfadarse no va a solucionar nada, al contrario, hará que te sientas peor.
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3. Resolver problemas: “Si tienes un problema que no tiene solución, ¿para qué te preocupas? Si tiene solución, ¿para qué te preocupas?” -Proverbio Chino-
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4. Buena comunicación: Lo primero que debes de hacer si estás en una acalorada discusión, es reducir la velocidad y pensar tus respuestas, piensa cuidadosamente acerca de lo que quieres decir, y escucha con atención lo que la otra persona está diciendo, y tómate tu tiempo antes de contestar.
- Y SOBRE TODO NO LO PAGES CON MI GEOCACHÉ, recuerda que él no tiene la culpa.
Esperamos que todas estas herramientas te ayuden a controlar mejor tu ira y así mejorar tus relaciones y la comunicación que tienes con las personas de tu entorno. Ponlas en práctica, sé consciente y verás cómo pronto notarás los resultados previstos.