
En los aledaños del pueblo de Cercedilla, a unos 60 kilómetros de Madrid, se encuentra uno de los parajes guadarrameños de mayor belleza: el Valle de la Fuenfría. En él nace el arroyo de la Venta, que más tarde tomará el nombre de río Guadarrama, recorriendo buena parte de nuestra Comunidad Autónoma.
El Valle de la Fuenfría se sitúa en la zona oeste del Macizo de Guadarrama. Mira hacia el sur, y está perfectamente delimitado por una cadena de montes que lo redea por los flancos norte y oeste. Esta configuración de saco tiene su salida natural hacie el pueblo de Cercedilla.
Se caracteriza fundamentalmente por la presencia del pinar, que cubre ambas laderas, dejando apenas una franja de matorral y pastos en las zonas altas, alternando éstas con las zonas rocosas. Según la zona del valle en la que nos movamos vamos a encontrar unas u otras especies animales, pero los reyes entre los mamíferos son los corzos, jabalíes, tejones y zorros. Anfibios no faltan, y así, en los cursos de agua, encontraremos sapos comunes, ranitas de San Antonio, ranas, etc.