El actual Hospital nace de la fusión de dos grandes e históricos Hospitales como fueron el Hospital San Francisco de Borja y el Hospital Manuel Arriarán. El primero comenzó a funcionar el año 1772, en una gran casona emplazada en lo que hoy son las calles Alameda con Dieciocho. En sus inicios contaba con 20 camas y un solo médico y daba atención exclusiva a las mujeres.
Dadas las necesidades sanitarias de la época se traslada en 1847 a Alameda entre Portugal y Av. Vicuña Mackenna. A mediados de los años 70, sus grandes terrenos son vendidos a privados y si inicia la construcción de un nuevo hospital en los terrenos del Hospital de Niños Manuel Arriarán que se había iniciado el año 1910, con una importante donación del filántropo Don Manuel Arriarán.
A inicios de 1976 el San Borja se traslada a un edificio inconcluso y es denominado, por las autoridades de la época como Hospital Paula Jaraquemada. Entre 1983 y 1989 fue administrado por Corporaciones Privadas. El año 1990 pasa a llamarse Hospital Clínico San Borja Arriarán. Adosado al Hospital, el año 1998 entra en funcionamiento el Centro de Diagnostico y Tratamiento (CDT) que alberga las atenciones de Policlínico de los pacientes.
El año 2002 que cambia nuevamente su nombre y se denomina Complejo de Salud San Borja Arriarán. El año 2011 retoma el nombre de Hospital Clínico San Borja Arriarán, con el fin de relevar la relación docente asistencial de este Centro de Salud.

El 6 de mayo de 1963, a las 08:55 horas, se produjo una explosión a raíz del estallido de dos balones del agente anestésico ciclopropano. El suceso dejó seis muertos, entre ellos dos pacientes infantiles a los cuales se intervenían, dos anestesiólogos y dos traumatólogos. Otros dos cirujanos y doce cirujanos del pabellón y del banco de sangre sufrieron heridas graves. El accidente llevó a que instituciones como el Ministerio de Salud, el Servicio Nacional de Salud, Colegio Médico de Chile, sociedades científicas, asociaciones gremiales, la Cámara de Diputados y el Senado iniciaran la revisión de los riesgos en un pabellón de operaciones.
Como medidas se prohibió el uso de ciclopropano en todos los hospitales de Chile y se tomaron todas las medidas preventivas: uso de nuevos gases de anestesia y colocados en una pieza aislada, enchufes eléctricos a una mayor altura, prohibición de la utilización de material nylon para evitar la electricidad estática.

El Cache se encuentra en el Frontis del Pabellón Valentín Errázuriz, declarado monumento nacional el año 2009. Al interior de este pabellón se encuentra un museo con una serie de instrumental clínico antiguo, muebles y equipamiento que han formado parte de la historia y crecimiento de la institución.
RECUERDA! llevar lapiz para firmar la bitácora y una pinza para extraerla, despues de firmar, deja el caché tal y como lo encontraste!!!
