La Costa da Morte es el área de mayor densidad de mámoas de Galicia, con más de 300 construcciones megalíticas y alguno de los dólmenes más importantes. La tierra de Soneira, principalmente este municipio de Vimianzo, es un territorio donde son especialmente abundantes estos monumentos, tanto que se puede considerar un PARQUE ARQUEOLÓGICO DEL MEGALITISMO.
Podrás visitarlo siguiendo la RUTA DE LOS DÓLMENES DE VIMIANZO. Un recorrido circular que conecta nueve ejemplos de contrastadas características, de modo que en cada parada podrás sorprenderte, observar o reflexionar con tus acompañantes, sobre una sociedad prehistórica que dejó en este territorio la huella de su cultura.
PEDRA DA LEBRE
En su interior estarían depositados originariamente los cuerpos de los muertos con su ajuar. Posteriormente la cámara se recubre con una capa de tierra y otra de piedras, que forman la coraza. El abandono del monumento y el paso del tiempo hacen que sobre él vaya creciendo la vegetación y que se acumule tierra, que acabará por ocultar la estructura original. También es frecuente la presencia de un agujero en el centro, provocado por las excavaciones furtivas en la creencia de que en las mámoas se escondían tesoros.
Cronológicamente datado en el 4000-3000 a.C., es una construcción de grandes proporciones formada por cinco apoyos, cada uno de ellos de un grosor de más de 70 centímetros.
La losa que la cubre se encuentra fuera de su sitio, y los restos del corredor aún se pueden apreciar tirados en el suelo.
Tipológicamente pertenece al grupo de los monumentos de cámara poligonal y corredor corto.
Este dolmen que, según dicen, todavía conserva restos de pinturas, fue declarado Bien de Interese Cultural en abril de 2011.