La francesada
En el transcurso de la guerra de independencia, Castro-Urdiales estaba defendida con un regimiento de infantería de la división Longa (IBERIA), compuesto por 1.000 infantes, y 27 cañones. 3 bergantines con marinería británica, al mando del Capitán Bloye apoyaba desde el mar. En el mes de marzo de 1813 el general francés Caussel decide tomar Castro-Urdiales para evitar la entrada de material y el desembarco de los ingleses. La guarnición, que cuenta con 1.000 soldados, estaba comandada por el teniente coronel de 25 años Pedro Pablo Álvarez.
Tras el fracaso de Plombin (general italiano colaborador de Napoleón) y Caussel en el intento de asalto de Castro del 13 de marzo, e intentos sucesivos a lo largo de los meses de marzo y abril, repelidos por los defensores y fuerzas aliadas de Mendizábal, Longa y Campillo desde el exterior, el cerco se retoma en Mayo. Más de 1000 soldados llegados desde Castilla y Santoña y Bilbao al mando de Palombini, Foy y San Paul se sitúan ante Castro Urdiales y asedian la ciudad que ha izado la bandera negra como símbolo de resistencia.
Los franceses deciden bombardear la población y abrir una brecha en sus murallas y proceder al asalto. Durante varios días los cañones franceses machacaron la muralla castreña. El 4 de mayo de 1813 cuatro baterías de cañones franceses iniciaron el fuego contra las defensas. El 11 de mayo consiguieron abrir una brecha en la zona del convento de San Francisco.
En la tarde noche del 11 de mayo una columna de Granaderos y dos de Cazadores asaltan la plaza escalando la muralla. Por dos veces son rechazados los franceses por las fuerzas defensoras, teniendo que ser reforzados por otra columna de reserva. Los franceses y las fuerzas italianas del general Palombini entran en la ciudad. Los italianos dieron la señal de muerte y ruina y seguidos por los franceses iniciaron un trato inhumano hacia la población.
Fueron pasados a cuchillo por los enemigos sin perdonar al anciano respetable, a la inocente doncella, al enfermo postrado en cama, a la mujer preñada, a las madres que lactaban a sus hijos, ni a la inocencia de los tiempos párvulos, pues todos fueron víctimas del furor y de la atrocidad.
Los castreños se defienden a muerte, pero poco a poco van replegándose hacia las zonas altas de la ciudad. Por su gloria resistencia la población debió recibir un buen trato, pero el enemigo airado y vengativo se ensañó con la población castreña, flota, redes y utensilios fueron destruidos, así como las ocho escribanías, los archivos, las casas... De la salvaje represión no se salvo nadie asesinaron a cuantos castreños encontraron dedicándose al pillaje, al robo, a la violación y todo tipo de excesos. Incluso los niños fueron masacrados, 85 niños murieron, algunos arrojados desde las ventanas, otros ensartados por la bayonetas o tirados al mar. La pobación castreña se estimaba antes del ataque en 563 personas de las cuales 358 fueron asesinadas durante el ataque. Es decir más del 60% de la población pereció en el asalto.
Los supervivientes se refugiaron en el castillo donde dos compañías de soldados resistieron hasta ocho asaltos durante el 12 de mayo. Después de arrojar cañones y enseres al mar los defensores se retiraron por Santa Ana. Algunos castreños salvaron la vida refugiándose en el convento de Santa Clara. Las tropas del gobernador Álvarez y algunos supervivientes escaparon desde Santa Ana a través de escalas o tirándose al agua salvando así sus vidas. La flota inglesa al mando del capitán Bloye recogió a los pocos que se salvaron.
La victoria francesa en el sitio a Castro-Urdiales fue la última victoria que tuvo Napoleón sobre terreno español. Unos días después el ejercito francés sufrió una gran derrota en la batalla de Vitoria provocando un gran repliegue de las tropas hasta la frontera pirenaica. El 22 de junio de 1813, apenas un mes después del sitio, las tropas francesas afincadas en Castro se vieron obligados a replegarse hacia Santoña a causa del bloqueo marítimo por el escuadrón británico y el terrestre por las fuerzas españolas de Mendizábal.
Ángel Quintana (1896)
El caché
Con este caché daremos un pequeña vuelta (20 min) por el casco antiguo de Castro Urdiales rememorando la francesada y lo que esto significó para la ciudad.
1.- Monumento a los caídos. Comenzamos el recorrido en el Monumento a los Caídos. Más del 60% de la población castreña pereció en aquella horrorosa jornada. Tras la marcha de los franceses se realizó una larga lista con los fallecidos superando ésta las 300 personas. La mayoría de los muertos fueron niños y mujeres asesinados a manos de los franceses e italianos como revancha tras la batalla. La mayoría de hombres que habían defendido la ciudad escaparon por mar y se refugiaron en los buques ingleses siguiendo las órdenes del gobernador. ¿Cuántas letras contiene el nombre de la víctima que se encuentra entre Santos de Chavarri y Lorenzo de Palacio? (A)
2.- Reconstrucción de Castro. Además de las personas asesinadas la ciudad fue arrasada e incendida perdiendo la mitad de las casas. Tras la marcha de los franceses se emprendió la restauración de la ciudad y las nuevas casas que se construyeron dejaron reflejo de lo que había pasado en Castro. ¿Cuántas casas fueron quemadas en Castro? (dintel) (B)
3.- El Ayuntamiento. Este edificio fue testigo de la barbarie que se llevó a cabo en Castro. Así lo atestigua el cuadro que pintó Ángel Quintana en 1896 y que se conserva en el salón de plenos del Ayuntamiento. ¿A qué altitud sobre el nivel del mar se encuentra el edificio? (C)
4.- Cruz de San Juan. Una de las calles que más muertos tuvo fue la calle San Juan. En ella se levantó una cruz en recuerdo a los fallecidos celebrandose una misa de recuerdo por los caídos cada 11 de mayo desde hace más de 200 años. ¿Cuántas viguetas tiene el tejadillo de la Cruz? (D)
5.- Calle 11 de Mayo. Esta pequeña calle es una de las más antiguas del Casco Viejo junto a la de San Juan. Con su nombre se recuerda tan horrible acontecimiento para generaciones venideras. ¿Cuál es el número del último portal de la calle? (E)
6.- La defensa. Castro estaba defendido por 2 murallas. La exterior, y de la cual no se conserva ni un metro, estaba situada en lo que es hoy en día la calle La Ronda. La muralla interior protegía la iglesia y el castillo-faro y de ella quedan apenas unos 10 metros. Tras la rotura de la muralla exterior los defensores se refugiaron en esta segunda muralla, el faro y la iglesia. A día de hoy todavía quedan balas de cañón incrustadas en la pared de la iglesia que recuerdan tan dura batalla. ¿Cuántas bolas de cañón puedes contar en la fachada de la iglesia bajo la espadaña? (A la derecha de la Virgen) (F)
7.- El Castillo. El último bastión de los defensores. Desde aquí se organizó la defensa y la retirada total de la guarnición. Las tropas que quedaban por entonces escaparon lanzandose al mar o mediante el puente medieval pasaron a la ermita de Santa Ana donde les esperaban los botes que les llevaron hasta los buques ingleses. ¿Qué fecha es errónea en el cartel del Castillo-Faro? (En cambio la traducción a inglés está bien) (G)
N 43º 2(D-E).(B-250)+F+C
W 003º D.(G-1000)+(A*6)
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Ojo al horario:
Horario de verano (1 de abril al 31 de octubre)
L-D 11:00h - 13:30h y 18:00-20:00 h.
Horario de invierno (1 de noviembre al 31 de marzo)
L-D 11:00h - 13:30h y 16:30-18:30 h.
