ALQUERIA DEL RELLOTGE
El paisaje donde se inserta la alquería: En el centro de Massarrotjos destaca la antigua alquería sobre el caserío circundante por las dimensiones de su arquitectura y por la configuración de su fachada, con una andana de tres niveles de huecos, la cual confiere una particularidad formal que evidencia su carácter rural. Descripción: La casa del Rellotge quizás siempre fue concebida en un parcelario rural agrupado, de ahí sus medianerías no ortogonales, cuestión muy extraña en estas arquitecturas. Nos presenta un esquema de dos crujías paralelas a fachada, con cubierta a dos aguas y alero horizontal, con un patio posterior y unos corrales traseros, todo ello dentro de la tradición de la granja campesina en los núcleos agrupados. El patio se comunica con la calle por dos ejes: uno centrado y otro lateralizado a la izquierda, menos rotundo y posiblemente de factura moderna. La planta del edificio se resuelve con tres potentes líneas de carga paralelas a fachada. Líneas que se corresponden con la fachada principal, formada por un cuerpo de gran altura con varios niveles de huecos, los de planta baja, más tres correspondientes a la andana y que ventilan una altísima andana. La línea central de carga construye el muro de apoyo superior de la cubierta Siendo la tercera línea, el muro posterior, la que define la fachada al patio, una fachada más baja y menos importante que la principal. En la actualidad, la plata baja está ocupada por dos viviendas distintas, una principal, con acceso por la puerta central y que ocupa la mayor parte de esta planta, mas otra vivienda a la izquierda, abriéndose por un portal que parece de factura más moderna. Arriba el espacio lo ocupa un gran andana, que hoy se encuentra en mal estado. Una andana de dimensiones espléndidas, ocupando la primera crujía, con un sistema de ventilación formado por tres cuerpos de huecos en altura, mientras que en la segunda crujía tenemos tan solo una altura. El eje central de la casa es un elemento importante en la arquitectura, tanto por su composición, como por la resolución de los elementos de arquitectura. Encontramos la puerta adintelada principal, bien construida, con un jambaje en piedra bien trazado y propio del Seiscientos, a la manera de la puerta que podemos encontrar en la alquería de Falcó. Un sistema de zócalo, que nace de la misma puerta nos ata, a la manera ya barroca, todo el edificio, destacando los redondos y másicos guarda ruedas del quicio de la puerta. El eje penetra en el espacio interno y se dibuja en el suelo, en su solado rebajado en el centro y elevado ligeramente a ambos lados. Un arco de medio punto, impostado en su nacimiento, construye el vano para el paso del eje por la línea de carga central. Arco de amplias dimensiones y que domina el espacio interior. Al fondo, una puerta adintelada, amplia, facilita el paso de carruajes hasta el patio posterior.
El sistema de huecos que encontramos en la fachada, nos pone en guardia sobre la posibilidad de existir distintos momentos históricos en la configuración actual del edificio. Existen en planta baja algunos huecos de cuidada factura clasicista con biselado importante de la jamba y con carpintería centrada a mitad del muro. Hueco vinculado de alguna manera a la puerta principal que hemos comentado. En cambio, las ventanas de la cambra, nos presentan una solución con carpintería a haces interiores del muro, con suave derrame exterior en las jambas laterales y abocinamiento superior, muy a la manera del XVIII. El alero de fachada principal, es de factura moderna, de obra, con muy poco vuelo, contrastando con el alero interior, mas antiguo, de madera y mucho mas volado. La puerta de la izquierda, más rústica, parece más moderna, incluso, próxima en el tiempo, con un arco rebajado que no puede situarse mas allá de finales del XIX o s XX en su conformación actual, si es que antes existió. El elemento que le da nombre a la alquería se encuentra en la fachada principal, es un rotundo cuadrante clásico con declinación a levante, restaurado en 1985. (José Fernández Nicolau, “Interpretación y lectura de los relojes de sol. Cuadrantes solares en l’Horta Nord”. Consell Valencià de Cultura. Valencia. 2009). La posible alquería del seiscientos: Bajo el revoco de cal que enluce la fachada de la alquería, encontramos restos de antiguos vanos de gran dimensión, dos laterales y parece que uno central. Grandes arcos planos de ladrillo construyen unos huecos verticales, que perece nacían desde el propio forjado de techo de planta baja y que de ser así, enlazaría el hueco central con el dintel de la puerta principal. La configuración que nos presentan estos huecos nos daría una imagen muy similar a la alquería de Falcó, donde los huecos, enrasados a fachada, verticales, imponentes, dominan la planta superior, e incluso se apropian de la fachada. Estas grandes ventanas y la importancia de la puerta nos aproxima a una configuración señorial de la casa en épocas pretéritas. Posiblemente la segunda de las crujías fuera el lugar adecuado para albergar una importante escalera de acceso a unas salas generosas en planta alta, acompañadas en el uso con estancias en planta baja, más una vivienda de apoyo, de caseros y de servicio. La arquitectura másica, de grandes vanos en planta alta, contrasta con el carácter cerrado y protegido de la planta baja, de grandes planos de masa, con un solo vano importante, la puerta. Puerta y ventana, unidas entre sí, formarían un sintagma, pero no autónomo, como en Falcó, en este caso tendríamos una composición mas unitaria, mas estable, donde la composición tiene una visión global, adelantándose un poco a su tiempo.

SOBRE EL CACHÉ
ES MAGNETICO. ES NECESARIO MAQUINA DE ESCRIBIR.