(Extraido de artículo de Xabier R. Blanco en La Región)
En el paseo que discurre por la orilla del río Tea a su paso por Mondariz Balneario hay una lápida musgosa en la que puede leerse: "Aquí falleció Valeriano Valverde de la Torre. 30-6-1962. A los 9 años. D.E.P." Si la caminata sorprende con la tarde a punto de caer derrotada, el personal acostumbra a apurar el paso a esta altura porque el miedo o el respeto a los muertos continúa anidando en el subconsciente.
En el pueblo tienen un recuerdo difuso de lo que sucedió en el 30 de junio de 1962. Tras varias preguntas en los bares a personas con más edad para hacer memoria que para soñar, fue finalmente una joven recepcionista del balneario la que aportó una versión más precisa de la tragedia que conmemora la lápida. Un niño de nueve años se ahogó al verse sorprendido por la crecida del río mientras intentaba salvar las vacas y el carro o eso le había contado el abuelo en una de esas historias de invierno al calor de la lumbre.