Consta que existió una primitiva ermita, a mediados del siglo XIX que fue sustituida poco tiempo después, en 1890, por la actual. Lo más destacado de este edificio (de una sola nave, con sacristía en el lado del evangelio) es su fachada, cuyos rasgos ha llevado a relacionarla con el barroco andaluz, algo realmente excepcional en nuestra región. Han llegado a vincular su diseño con el arquitecto diocesano Alfredo de Escalera, cuyos edificios suelen presentar elementos historicistas.